
La profe y el poli
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No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: COLUMNAiArtículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordadoLa profe y el poliLa maestra no se habría estampado así contra el asfalto si el brazo armado de la ley no contuviese también el desprecio de una parte no pequeña de la sociedad hacia quienes se manifiestan 01:04Las imágenes de la agresión policial a una docente en ValenciaMomento en que el policía empuja a la profesora que se manifestaba en Valencia el domingo, en una imagen difundida por CCOO.
Vídeo: epvSergio del Molino03 jun 2026 - 05:30CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceEn el periodismo que me enseñaron, que un antidisturbios empujase a una señora y le rompiera la nariz no era noticia. Hacía falta mucha más sangre y brutalidad para ganarse un titular. En el periodismo que vivimos hoy solo es noticia porque la agresión fue grabada desde muchos ángulos y se hizo viral.
Los detalles
El documento crea la noticia y la transforma en algo mucho más importante: ese policía a la carrera arrollando por la espalda a una mujer de 68 años es una metáfora. Habrá que dar las gracias al fornido y bravo agente por haber librado a la sociedad valenciana de la gravísima amenaza que suponía la presencia en la vía pública de una profesora jubilada. La subversión se ha cortado de raíz y los muy peligrosos docentes han sido metidos en cintura.
Hoy saldré a la calle tranquilo, seguro de que ninguna profesora protestona me va a perturbar con un examen sorpresa sobre el pretérito imperfecto de subjuntivo o los logaritmos binarios. El empujón del agente no solo llevaba la inercia de su carrera ni la fuerza de sus músculos. La profesora no se habría estampado con tanta contundencia contra el asfalto si el brazo armado de la ley no contuviese también el desprecio que una parte no pequeña de la sociedad española siente hacia los profesores que se manifiestan.
La mujer confundida y herida en el suelo representaba mejor que cualquier alegoría el estado calamitoso de una profesión sospechosa de privilegios y vapuleada por costumbre. Les sobran motivos para manifestarse en la calle. Lo extraño es que persistan, mañana tras mañana, taponando en las aulas las vías de agua de un sistema educativo hundido, sin recibir a cambio ni las gracias.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





