
La reflexión de Emily Dickinson en uno de sus poemas más famosos: “La esperanza es ese pájaro que se posa en el alma”
La literatura universal ha dejado innumerables reflexiones sobre los sentimientos que acompañan al ser humano a lo largo de su vida. Entre ellas destacan las de Emily Dickinson (Massachusetts, 1830 - 1886) una de las...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. La literatura universal ha dejado innumerables reflexiones sobre los sentimientos que acompañan al ser humano a lo largo de su vida. Entre ellas destacan las de Emily Dickinson (Massachusetts, 1830 - 1886) una de las poetas más influyentes de la historia de Estados Unidos. Aunque durante gran parte de su vida permaneció alejada de la vida pública y apenas publicó una pequeña parte de su obra, sus versos han terminado convirtiéndola en una figura imprescindible de la poesía moderna.
Nacida en Amherst, Massachusetts, en 1830, Dickinson escribió cerca de 1. 800 poemas donde reflexionó sobre cuestiones universales como el amor, la muerte, la naturaleza o la esperanza. Precisamente este último tema inspiró una de sus citas más conocidas: “La esperanza es ese pájaro que se posa en el alma”.
Los detalles
La frase procede del poema “Hope” is the thing with feathers (“La esperanza es esa cosa con plumas”), uno de los textos más célebres de la autora, que Dickinson compiló alrededor de 1861 y donde la esperanza se transforma metafóricamente en un pájaro que habita en el alma y canta su melodía sin importar las circunstancias. El origen de esta citaHija de Edward Dickinson, abogado y político, Emily Dickinson creció en una familia acomodada y con gran influencia en la vida pública de Amherst. Recibió una educación poco habitual para las mujeres de su época, primero en la Amherst Academy y después en el Mount Holyoke Female Seminary.
Sin embargo, con el paso de los años fue adoptando una vida cada vez más reservada, centrada en la escritura y en el intercambio de cartas con familiares, amigos y otros intelectuales. La vida personal de Dickinson también ha despertado un enorme interés. Una de las figuras más importantes de su vida fue Susan Huntington Gilbert, amiga de juventud, cuñada, amante y destinataria de buena parte de su correspondencia.
Ambas se conocieron en Amherst cuando apenas tenían 19 años y mantuvieron una estrecha relación durante décadas. Según el Museo Emily Dickinson, la correspondencia más extensa de la poeta fue precisamente con Susan, a quien envió más de 250 poemas a lo largo de su vida. Tras el matrimonio de Susan con Austin Dickinson, hermano de la escritora, la relación continuó siendo fundamental para la autora.
Qué dicen los expertos
Dickinson le dedicó numerosos textos y cientos de cartas: “Susie, ¿de verdad volverás a casa el próximo sábado, volverás a ser mía y me besarás como solías hacerlo? … Tengo tantas esperanzas puestas en ti y te echo tanto de menos, siento que no puedo esperar, siento que ahora mismo te necesito", le escribió. Tras la muerte de la poeta en 1886, gran parte de sus más de 1.
800 poemas permanecieron inéditos. Fueron necesarios varios años para que vieran la luz. Fue Mabel Loomis Todd, la amante del hermano de la autora, la que publicó las cartas y borró todo rastro de esta relación sáfica.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





