
La regla de oro de los restaurantes: nunca fiarse de un influencer gastronómico
La penúltimaLa regla de oro de los restaurantes: nunca fiarse de un influencer gastronómicoCada intento de innovar siguiendo el consejo de supuesto prescriptor y de ciertos medios especializados acaba en fiasco. No...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: La penúltimaLa regla de oro de los restaurantes: nunca fiarse de un influencer gastronómicoCada intento de innovar siguiendo el consejo de supuesto prescriptor y de ciertos medios especializados acaba en fiasco. No hacen críticas, hacen anuncios. Todo por mil clics y cenar gratis Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 1 comentarioUna persona fotografía su comida para redes.
Iñako Díaz-GuerraSEGUIR AUTORActualizado Jueves, 25 junio 2026 - 21:32Irene Cuevas. ¿Y quién no ha sido una ficción de sí misma? O yo no soy esa que tú te imaginas Alberto Rey.
Los detalles
La verdad revelada de Steven Spielberg No sé cocinar, pero sé comer. No me avergüenza gastar dinero en ser feliz. El problema es que, si no tienes suficientes hijos que dejar en prenda en los sitios muy top ni quieres acudir constantemente a los mismos restaurantes, estás abocado a ser víctima de uno de los grandes timos de la actualidad: los influencers gastronómicos, esa pandilla capaz de vender a su madre por una smash burger o por la enésima imitación de la inigualable tortilla vaga de Sacha.
La idea era fantástica. Cualquiera con pasión y gusto podía convertirse en prescriptor, una necesaria democratización de lo esnob, pero el fenómeno no ha roto por ahí, arrasado por el postureo de las redes y la precariedad de otra burbuja que no sostiene a tanta gente. Los hay buenos, muy buenos y muy pocos, críticos de verdad, pero la mayoría de los que te atacan por sorpresa en Instagram no quiere comer bien, quiere comer gratis.
Y su élite es peor, directamente se han vendido a los amos del negocio. Como los pseudoperiodistas de los fichajes de fútbol, son mercenarios al servicio del que paga, sean los agentes, los clubes o los dueños de ciertos restaurantes. Desde hace un par de años, cada intento de innovar siguiendo el consejo de un influencer o, por qué no decirlo, de supuestos medios especializados acaba en fiasco.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





