
La revolución de los fármacos antiobesidad: ¿Por qué actúan en todo el cuerpo?
SaludLa revolución de los fármacos antiobesidad: ¿Por qué actúan en todo el cuerpo?Los GLP-1, famosos por sus nombres comerciales como Ozempic, Wegovy y Mounjaro, aportan beneficios en el corazón, el riñón y el hígado...
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. SaludLa revolución de los fármacos antiobesidad: ¿Por qué actúan en todo el cuerpo? Los GLP-1, famosos por sus nombres comerciales como Ozempic, Wegovy y Mounjaro, aportan beneficios en el corazón, el riñón y el hígado de manera independiente a los kilos perdidos. «Lo que ahora se ve en humanos ya lo habíamos observado en animales» Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 2 comentarios Pilar PérezTexto Gracia PablosGráficos TextoGráficosActualizado Domingo, 24 mayo 2026 - 22:34Cada nuevo fármaco antiobesidad llega con la promesa de una mayor reducción de peso.
Esta semana, la última generación de la familia del famoso Ozempic rompía récords al lograr una pérdida de peso del 30% a los dos años. En esta nueva fórmula, a las siglas ya conocidas de GLP se suman otras como GIP y glucagón, lo que significa que las moléculas basadas en la imitación del péptido-1 similar al glucagón (GLP-1) que ya tenemos en el organismo se vuelven sofisticadas para potenciar sus efectos. En este caso, la molécula responde al nombre de retatrutide (diseñada por Eli Lilly), acaba de mostrar sus ventajas en un ensayo de fase 3 -previo a su comercialización- y podría ser una nueva opción para las personas con obesidad mórbida mejor que sus antecesores, Wegovy y Mounjaro, cuyas pérdidas de peso se quedaban entre el 20 y el 22%.
Los detalles
Pero es que no solo actúan como una varita mágica contra los kilos, «también dejan huella en el resto del organismo», subraya Daniel J. Este catedrático de la Universidad de Toronto e investigador en el Hospital Mont Sinai en la misma ciudad es uno de los padres de la molécula GLP que conoce bien su funcionamiento porque la ha observado con minuciosidad en el laboratorio. «Llevo diciendo diez o quince años que no es solo la pérdida de peso.
Lo que ahora se ve en humanos, ya lo habíamos observado en modelos animales», explica Drucker. ¿Qué hace que los GLP sirvan para casi todo? Lo primero que hay que saber es que nuestro organismo ya conoce a las siglas GLP o péptido-1 similar al glucagón.
Está en diferentes partes de nuestro cuerpo y tiene un papel diferente en cada una. Esta molécula se secreta en el intestino y manda señales al cerebro y al resto del tubo digestivo indicando que el alimento ha llegado y que no se necesita comer más. Como explica Andreea Ciudin Mihai, coordinadora de la Unidad de Tratamiento de la Obesidad del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Vall d' Hebron, «el GLP-1 endógeno se sintetiza en las células L del intestino terminal, tras una ingesta, y su vida media es de unos minutos, suficiente para estimular la liberación de insulina dependiente de glucosa, y activar sus receptores en el resto de órganos para los efectos postprandiales.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





