
La selección argentina ante la gran tarea de reinventarse
Hay partidos que se ganan y, sin embargo, nos dejan más preguntas que certezas. Este fue uno de ellos. Un puñal a la autoestima futbolística del equipo, una despabilada a tiempo. Nos habíamos acostumbrado a una...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Hay partidos que se ganan y, sin embargo, nos dejan más preguntas que certezas. Este fue uno de ellos. Un puñal a la autoestima futbolística del equipo, una despabilada a tiempo.
Nos habíamos acostumbrado a una Selección que transmitía control y pragmatismo incluso cuando sufría. Siempre daba la sensación de que el partido estaba exactamente donde quería. Contra Cabo Verde ocurrió algo distinto.
Los detalles
Argentina avanzó, cumplió el objetivo pero expusó una incomodidad que hacía tiempo no sentíamos. El semblante del Hard Rock Stadium lo decía absolutamente todo. Quizás por eso este partido resulte tan valioso.
Los Mundiales también son esto, no dramaticemos. Son rivales que aparecen para romper el relato que nos habíamos construido. Equipos que, sin la historia de las grandes potencias, juegan sin complejos y nos obligan a volver a competir de verdad.
Cabo Verde fue mucho más que un rival digno. Fue una selección valiente e inteligente. Nos atacó cuando encontró espacios, convirtió dos golazos y no negoció la actitud.
Qué dicen los expertos
Nunca sintió que estaba participando de una fiesta ajena. Jugó convencido de que podía escribir su propia historia. El equipo de Bubista tuvo la rebeldía y la cohesión que Argentina perdió.
Saliendo del estadio no podía dejar de pensar que, de alguna manera, Cabo Verde se pareció mucho a aquella Arabia Saudita de Qatar. No porque el desenlace haya sido el mismo, sino porque volvió a aparecer ese rival incómodo, sin credenciales históricas, que nos obliga a despertar. Son baldes de agua fría que llegan para decirnos que ningún campeón tiene el camino allanado y que el fútbol es, como dijo Panzeri, “la dinámica de lo impensado”.
A veces pensamos que los Mundiales se ganan únicamente con jerarquía. Pero también se ganan atravesando estas noches. Las noches en las que el plan no alcanza, el rival te hiere y la única salida es resistir hasta que aparezca el carácter.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





