
La tasa media de las hipotecas a 30 años en Estados Unidos cae al 6,43% y toca su nivel más bajo desde mayo
La tasa media de las hipotecas a 30 años en Estados Unidos cayó al 6,43% y marcó su nivel más bajo desde mayo, en un movimiento vinculado al alivio de las tensiones entre Irán y Washington. El costo del crédito para...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: La tasa media de las hipotecas a 30 años en Estados Unidos cayó al 6,43% y marcó su nivel más bajo desde mayo, en un movimiento vinculado al alivio de las tensiones entre Irán y Washington. El costo del crédito para vivienda se mantuvo por encima del nivel previo al conflicto y lejos de los registros de 2022, un contraste que, según las fuentes citadas, siguió condicionando el mercado inmobiliario. El nuevo dato, difundido por Freddie Mac, mostró un descenso frente al 6,49% de la semana anterior.
Antes de la guerra en Oriente Medio a fines de febrero, una hipoteca fija a 30 años promediaba por debajo del 6%, y en 2022 se ubicaba por debajo del 5%. El descenso al 6,43%, según el informe de Freddie Mac, redujo el costo para quienes buscan financiamiento hipotecario en el país, pero las tasas todavía quedaron en un rango alto frente a los valores de años previos mencionados en el texto, lo que sostuvo restricciones sobre decisiones de compra, venta y acceso al crédito. Según ABC News, medio estadounidense, la baja reciente respondió a la caída del precio del petróleo y al retroceso del rendimiento de los bonos del Tesoro, dos variables que habían empujado las tasas al alza cuando estalló la guerra con Irán.
Los detalles
El petróleo y la deuda pública funcionaron como indicadores del riesgo y de las expectativas de inflación: cuando esos indicadores se movieron, también lo hizo el costo del dinero para préstamos de largo plazo, incluidas las hipotecas. Julia Fonseca, profesora de la Facultad de Negocios Gies de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, describió ese contraste al medio: “Las tasas de interés sí bajaron, lo cual supone un cierto alivio. La baja del petróleo y de los bonos del Tesoro alivió la presión sobre las hipotecasEl mecanismo que conectó la geopolítica con las hipotecas pasó por la inflación y por el mercado de deuda pública.
Cuando subieron los precios del petróleo al comienzo del conflicto, creció el temor a un nuevo repunte inflacionario y los bonos del Tesoro perdieron atractivo para los inversores. Como esos bonos pagan una suma fija cada año, un escenario de mayor inflación redujo el valor real de esos ingresos. Si la demanda por deuda cayó, su rentabilidad subió, y ese aumento terminó encareciendo el crédito para consumidores y familias.
En términos de mercado, un mayor rendimiento exigido por los inversores suele traducirse en condiciones financieras más restrictivas para préstamos de largo plazo. En ese esquema, el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años funcionó como referencia para una amplia gama de préstamos, incluidas las hipotecas. Por eso, cuando el mercado exigió mayores retornos tras el inicio de la guerra, las tasas hipotecarias también se dispararon.
Qué dicen los expertos
El movimiento, según el artículo citado, reflejó el modo en que las expectativas de inflación y la búsqueda de refugio o de retorno se trasladan a los costos del crédito. Ken Johnson, economista inmobiliario de la Universidad de Mississippi, dijo a ABC News que en las últimas semanas ese proceso se revirtió parcialmente a medida que avanzaron las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. La caída del petróleo moderó las expectativas de inflación y empujó hacia abajo los rendimientos de los bonos, lo que a su vez redujo las tasas hipotecarias.
Johnson dijo: “El principal factor ha sido la disminución de las tensiones en el Golfo”. El costo del crédito todavía sostiene el efecto de bloqueo en el mercado inmobiliarioPese al descenso, las hipotecas siguieron en niveles altos para buena parte de los compradores y propietarios. Esa persistencia explicó el llamado efecto de “bloqueo”: muchos dueños de vivienda conservaron préstamos contratados a tasas más bajas y evitaron vender para no tener que asumir una nueva hipoteca más cara.
Ese freno redujo la disposición a poner propiedades en el mercado y condicionó la oferta de vivienda, porque muchos propietarios prefirieron mantener sus condiciones actuales antes que afrontar un financiamiento más oneroso en una próxima compra. En la práctica, cuando quienes ya tienen una hipoteca más baja deciden no mudarse, también se reduce el flujo de viviendas disponibles y se reconfiguran los tiempos de búsqueda y negociación para los potenciales compradores. En ese escenario, el ajuste semanal informado por Freddie Mac no eliminó el desfasaje entre las condiciones actuales de financiamiento y las expectativas de quienes comparan con los niveles previos a la guerra o con los registros de 2022.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





