
La víctima de un violador que se suicidó sin juicio: "La sentencia habría sido reparadora"
Paula Padilla ArgelichBarcelona, 2 jul (EFE).- Karla tard casi diecisiete a os en sentirse capaz de denunciar al hombre que la agredi sexualmente durante m s de un a o cuando ella ten a trece, pero en 2021, tras una...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Paula Padilla ArgelichBarcelona, 2 jul (EFE). - Karla tard casi diecisiete a os en sentirse capaz de denunciar al hombre que la agredi sexualmente durante m s de un a o cuando ella ten a trece, pero en 2021, tras una instrucci n donde recuper una fuerza que cre a haber perdido, el acusado se suicid y la dej sin una sentencia que, asegura, "habr a sido reparadora". "Por un lado me qued tranquila al pensar que nunca m s har a da o a nadie, pero por el otro, despu s de meses en los que cada peque o paso me hab a ido empoderando, me qued con las ganas de hacer este juicio porque una sentencia habr a sido reparadora para m ", explica a EFE Karla, que ha decidido hacer p blico su caso con la esperanza de cerrar un proceso de reparaci n que qued truncado y de ayudar a otras v ctimas con su testimonio.
Entre marzo de 2003 y septiembre de 2004, Joan P. , m dico y amigo ntimo de la familia de Karla, la agredi sexualmente en numerosas ocasiones como parte de una supuesta terapia con la que pretend a reconducir su "rebeld a" adolescente, hechos por los que fue procesado -despu s de que en enero de 2020 Karla le denunciase, sin saberlo, poco antes de que prescribieran- como presunto autor de delitos de violaci n a una menor, vejaci n injusta y tortura. El 16 de junio de 2021, mientras estaba bajo investigaci n, Joan P.
Los detalles
recibi una segunda denuncia que lo acusaba de abusar de otra menor. Al d a siguiente, se suicid , extinguiendo as cualquier "responsabilidad criminal", seg n consta en el auto de la magistrada del juzgado de instrucci n n mero 31 de Barcelona, que archiv la causa por muerte del imputado. "Todos estos a os tuve la intenci n de denunciar, sobre todo por miedo a que estuviese agrediendo a otras personas, pero no me sent a preparada", recuerda Karla sobre el per odo previo a la denuncia, que vivi con cierta "normalidad", protegida por un "mecanismo de defensa" que le hac a "olvidar o borrar" lo ocurrido para, de alguna manera, "seguir adelante".
En octubre de 2004 Karla se lo cont por primera vez a su madre, quien hab a propuesto iniciar la terapia con el m dico desconociendo sus m todos, pero tras asesorarse en la fundaci n Vicki Bernadet y contar a su hija que en caso de denunciar tendr a que declarar en presencia de Joan P. , ella decidi no hacerlo. "Ah algo fall ", reflexiona Karla a os despu s, argumentando que, pese a no haber hecho una denuncia "formal", s informaron de lo sucedido a una entidad para v ctimas de abuso infantil que, sin embargo, no las "acompa " para poder tirar adelante un proceso penal que acab quedando m s de diecis is a os paralizado.
La Navidad de 2019, a ra z de una conversaci n con una amiga, Karla decidi retomarlo y denunciar, no solo porque se sent a un poco m s capaz y con una red de apoyo donde sustentarse, sino sobre todo porque despu s de tantos a os ocult ndolo estaba "cansada" de ser ella quien "deb a callar y tener verg enza". Los meses siguientes, en que revivi numerosas veces las agresiones para explicarlas a polic as, forenses, psic logos y la instructora, reconoce que la "removieron", pero tambi n la fortalecieron: "Entraba con miedo, pero sal a empoderada, orgullosa de haberlo podido hacer". interrumpi para siempre este proceso, que Karla intent seguir por la v a civil mediando con su mujer e hijo para conseguir una indemnizaci n econ mica, pero sin obtener respuesta hasta finales del a o pasado, cuando su hijo le dijo que "no ten a nada que hablar".
Qué dicen los expertos
"Me qued a medias", admite Karla, que al hacer su caso p blico siente que inicia un "segundo paso" con el que espera animar a otras v ctimas a alzar la voz, en especial a una de ellas: "Me gustar a contactar con la otra persona que le denunci , y tal vez haya m s". Tambi n contribuir a concienciar a una sociedad que desconoce que en Espa a uno de cada cinco menores sufre abuso sexual y donde, adem s, hay un "fuerte" juicio hac a las v ctimas, sobre todo en casos como el suyo, en los que "mucha gente cuestiona cuando no hay sentencia". Una sociedad y un sistema que, no obstante, celebra que est n mejorando en aspectos como la ampliaci n del plazo de prescripci n o el cuidado a las v ctimas durante los procedimientos judiciales como el que ella vivi .
"A mi esto me acompa ar toda la vida. Aunque hubiese habido juicio o sentencia, desgraciadamente es algo que me define", reconoce Karla, convencida, a la vez, de que quiere dejar de ser "una v ctima que tiene miedo y no puede dar la cara" para convertirse en "una superviviente que quiere explicar su historia".
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




