
La vuelta de la octogenaria Mari a casa, tras tener que dormir en un tanatorio: "Me duele el pueblo"
ANDALUCÍALa vuelta de la octogenaria Mari a casa, tras tener que dormir en un tanatorio: "Me duele el pueblo"Residente en Cataluña, acababa de llegar a Lubrín para sus vacaciones, pero la Guardia Civil vino a buscar a...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. ANDALUCÍALa vuelta de la octogenaria Mari a casa, tras tener que dormir en un tanatorio: "Me duele el pueblo"Residente en Cataluña, acababa de llegar a Lubrín para sus vacaciones, pero la Guardia Civil vino a buscar a su familia para evacuarla. "Hemos llorado mucho" Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarMari Molina regresa a su vivienda en la pedanía de El Chive (Almería) tras haber sido desalojada por el fuego. Daniel Gómez-Fontecha (texto)Abel F.
RosEnviados especiales Lubrín (Almería)Enviados especiales Lubrín (Almería)Actualizado Lunes, 13 julio 2026 - 00:09Directo Incendio en Almería, última hora de Los Gallardos, en directo Almería La última gran batida, con perros en busca de víctimas, aunque nadie espera encontrar personas con vida: "Todo es muerte y desolación" Mari Molina, a sus 80 años y con ayuda de un andador, entró de nuevo a su casa de la pequeña pedanía de El Chive, perteneciente al municipio de Lubrín (1. 453 habitantes), tras dos días agotadores. Dos horas antes, un autobús de la UME les había dejado a ella, a su hijo Ginés y a su marido (86) de vuelta en el tanatorio municipal después de haber pasado la noche en un apartamento de Pueblo Indalo, en Mojácar.
Los detalles
El pasado viernes, y debido a un repentino y fuerte cambio en la dirección del viento, las autoridades ordenaron también el desalojo de los residentes de Jauro, El Marchal, El Campico, La Alcarria y La Alameda, dependientes de este término municipal. Cuando se declaró el incendio, acababa de llegar para pasar unas vacaciones desde Malgrat de Mar (Barcelona), localidad en la que reside, hacía escasos minutos. Apenas les había dado tiempo a descargar las maletas de su coche cuando, sobre las 17.
30 horas, la UME, la Guardia Civil y la Policía los vinieron a buscar. Eran los últimos que quedaban. «Estábamos intentando coger cosas para ver si podíamos llevarnos un vestido o algo, pero me cogió un agente del brazo y me subió al coche».
Su destino era el tanatorio, acondicionado provisionalmente para acoger a los desalojados y que está situado a unos ochos kilómetros de distancia. "Estaba muy bien preparado. Pusieron camas y llevaron comida para todo el mundo.
Qué dicen los expertos
No faltó el agua ni la fruta. Nos atendieron de maravilla. Pusieron colchones, almohadas y mantas de Cruz Roja, todos nuevos", relata.
Aun así, no pudieron dormir bien. "No podía con todo el gentío que había". Un respiro que sí llegaría al día siguiente, el sábado, gracias a ese traslado a Mojácar, donde al fin, pudieron descansar mucho mejor y darse una ducha.
"Hemos estado con el miedo en el cuerpo porque el fuego ha llegado muy cerca de unos cortijos donde antes residía gente", explica Mari. Cuenta que la Guardia Civil se había encargado de ir revisando todas las casas para comprobar los posibles daños causados por las llamas. Afortunadamente, todo estaba bien.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





