
Lagarde defiende la subida de tipos: “Fue una decisión sólida y nada de lo observado lo ha puesto en duda”
BCELagarde defiende la subida de tipos: “Fue una decisión sólida y nada de lo observado lo ha puesto en duda”La presidenta del BCE inaugura el Foro de Banco Central de Sintra defendiendo la forma de actuar del banco en...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. BCELagarde defiende la subida de tipos: “Fue una decisión sólida y nada de lo observado lo ha puesto en duda”La presidenta del BCE inaugura el Foro de Banco Central de Sintra defendiendo la forma de actuar del banco en entornos de incertidumbre iEl audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias. Christine Lagarde, presidenta del BCE, el pasado 11 de junio en Fráncfort. Michael Probst (AP/LaPresse)Amanda MarsSintra (Enviada especial) - 29 jun 2026 - 21:30CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceLa presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha defendido esta noche desde Sintra (Portugal) la subida de tipos practicada por el banco este mes, apuntando además que las orientaciones del banco sobre política monetaria ayudan a navegar entornos económicos tan inciertos como el actual.
“La subida de tipos de interés estaba justificada en todos los escenarios considerados”, explicó. “Fue una decisión deliberadamente sólida. Y nada de lo observado desde entonces ha puesto en duda esta valoración”.
Los detalles
Lagarde pronunció estas palabras durante la cena inaugural del Foro de Bancos Centrales que se celebra cada año en la localidad de la costa atlántica —una versión del Jackson Hole estadounidense que organiza la Reserva Federal (Fed)— y que reúne a los principales patrones de la política monetaria mundial, gestores de inversión, analistas de mercados de inversión y un buen puñado de académicos. Ninguno suele adivinar de un año para otro qué asuntos ocuparán sus desvelos y conversaciones de café. En pleno debate, abierto por el recién nombrado presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, sobre si un banco central debe dar pistas en público sobre sus decisiones, Lagarde ha explicado la mecánica aplicada en Fráncfort: “Nuestras decisiones sobre los tipos de interés tienen en cuenta tres criterios: las perspectivas de inflación, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria.
Dado que esta función de reacción ya es bien conocida por los mercados, no esperan a que actuemos. La política monetaria comienza a surtir efecto antes de que adoptemos una decisión. Y eso nos permite ganar tiempo para analizar la evolución de las perturbaciones antes de comprometernos con una línea de actuación, lo que es especialmente valioso en un contexto de elevada incertidumbre”.
La guerra de Irán se ha llevado por delante una porción de la esforzada desescalada inflacionista de los últimos tres años. La economía de la zona euro estaba logrando una cierta tracción cuando el conflicto en Oriente Próximo estalló.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





