
Las dudas sobre las encuestas en Colombia: analista afirmó que están entre la fotografía borrosa y el riesgo de manipular
A falta de nueve días para que se lleven a cabo los comicios presidenciales en Colombia, fueron publicadas tres encuestas de intención de voto con las que se busca que la ciudadanía tenga claridad sobre lo que podría...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. A falta de nueve días para que se lleven a cabo los comicios presidenciales en Colombia, fueron publicadas tres encuestas de intención de voto con las que se busca que la ciudadanía tenga claridad sobre lo que podría registrarse en las elecciones. Candidatos han celebrado, cuestionado y hasta rechazado algunos de los resultados de las encuestas, siendo el argumento de que la ciudadanía es la encargada de avalar su trabajo uno de los más utilizados. Es por ello que, en diálogo con Infobae Colombia, el asesor y experto en comunicaciones Alejandro Muñoz Prieto habló sobre la importancia de las elecciones en contraste con el impacto digital en la política actual.
Muñoz recordó que siempre ha existido el debate sobre los porcentajes que muestran las encuestas y si estos son medidores reales o una forma de construir narrativas políticas. “La respuesta probablemente está en un punto intermedio. Como suele recordar el analista César Caballero, las encuestas son apenas una fotografía borrosa de un momento específico.
Los detalles
Sirven para detectar tendencias, identificar movimientos electorales y entender el clima político, pero están lejos de ser oráculos infalibles. Y esa discusión no es exclusiva de Colombia”. La tendencia global de dudar en las encuestas El experto recordó que en Estados Unidos las encuestas presidenciales fueron cuestionadas luego de que en 2016 fue subestimada la popularidad de Donald Trump, que terminó llegando a la Casa Blanca a pesar de que en la previa estaba lejos de ganar en los comicios.
Muñoz recordó que algo similar ocurrió con el Brexit en el Reino Unido, donde varias mediciones no lograron captar el comportamiento final de los votantes, que en Francia, España e Italia también se han visto diferencias importantes entre las proyecciones y los resultados reales, y que el crecimiento de candidatos por los votantes indecisos es una tendencia difícil de medir con métodos tradicionales. “Colombia atraviesa ahora una discusión adicional: el peso de la regulación estatal sobre las encuestas. La Ley 2494 de 2025 y la Resolución 1197 del Consejo Nacional Electoral buscaron aumentar la transparencia obligando a las firmas a revelar quién financia los estudios, registrar metodologías completas, entregar microdatos y detallar la composición estadística de las muestras”, recordó el experto.
En cuanto al contexto nacional para las encuestadoras, Alejandro Muñoz indicó que el efecto de los requisitos fue que firmas como GAD3 decidieran retirarse del mercado presidencial colombiano y que otras como Atlas Intel ha protagonizado fuertes tensiones con las autoridades electorales porque sus paneles digitales funcionan bajo esquemas no probabilísticos, lo que choca con las nuevas exigencias regulatorias. Muñoz explicó que el debate sobre las encuestas no es exclusivo de Colombia, puesto que en Europa y Estados Unidos existe desde hace años una disputa metodológica entre las encuestas tradicionales, basadas en llamadas telefónicas o entrevistas presenciales, y los nuevos modelos digitales apoyados en inteligencia artificial, paneles online y segmentación algorítmica, resaltando que el problema es que el Internet ofrece velocidad y volumen, pero muchas veces sacrifica representatividad estadística. “En Colombia se mantiene la prohibición de publicar encuestas durante la última semana antes de las elecciones, una medida que históricamente ha buscado evitar manipulación electoral de última hora, aunque sus críticos sostienen que termina creando vacíos informativos”.
Qué dicen los expertos
Para Muñoz, el resultado de las encuestas es una paradoja global, ya que la protección provoca que se tenga menos información pública, lo que hace que aumenten los rumores, las filtraciones privadas y la desinformación digital. “Eso ya se ve en redes sociales. Ante la escasez de sondeos oficiales, cualquier usuario puede diseñar una gráfica falsa desde su celular, ponerle el logo de una firma reconocida y viralizarla en cuestión de minutos.
El fenómeno no es menor. En Estados Unidos, durante las elecciones de 2020, y en Europa durante procesos como el referendo del Brexit o las elecciones al Parlamento Europeo, circularon miles de encuestas falsas o manipuladas que terminaron amplificando polarización y desconfianza”, declaró Muñoz Pietro. El panorama actual en Colombia Para el asesor, los resultados más recientes de las encuestas son una muestra de que las encuestas son una realidad cuando varias firmas coinciden y permiten identificar tendencias consistentes; son humo cuando hay campañas, medios o redes sociales que usan cifras aisladas para fabricar percepciones políticas, y hasta pueden ser una mentira cuando circulan sondeos falsos o manipulados sin ningún control.
“El verdadero problema quizá ya no sea la imprecisión estadística, sino la erosión de la confianza pública. En un ecosistema saturado de información, la gente no solo duda de las encuestas: duda de todo”. Para el experto, aunque imperfectas, las encuestas siguen siendo una herramienta necesaria, puesto que ayudan a entender el estado de ánimo de una sociedad, pero hay que tener claridad de que no reemplazan el voto real.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




