
Las obligaciones básicas que todo trabajador tiene que tener en cuenta de cara a la empresa, según un experto
No todos los conflictos laborales comienzan por la vulneración de un derecho por parte de la empresa. En algunas ocasiones, el problema surge porque el trabajador incumple obligaciones que pueden parecer menores, pero...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. No todos los conflictos laborales comienzan por la vulneración de un derecho por parte de la empresa. En algunas ocasiones, el problema surge porque el trabajador incumple obligaciones que pueden parecer menores, pero que son suficientes para justificar una sanción o incluso un despido procedente que deja en una posición vulnerable al empleado. En un video publicado en su perfil de Instagram (@un_tio_legal_), el abogado laboralista Ignacio de la Calzada repasa cuáles son esos deberes que los trabajadores suelen pasar por alto.
La primera obligación que señala De la Calzada es también la más urgente en la práctica: obedecer las órdenes de la empresa, aunque el trabajador no esté del todo de acuerdo con ellas. “Primero cumple y luego reclama”, subraya el abogado y divulgador, aunque destaca que estas exigencias deben estar siempre dentro de las funciones del empleado y que existen excepciones como los casos extremos en los el bienestar del trabajador peligra. Negarse a una instrucción expresa abre la puerta a una sanción por desobediencia, lo que coloca al empleado en una posición jurídica débil antes de que el conflicto llegue siquiera a un juzgado.
Los detalles
En la misma línea, De la Calzada recuerda la obligación de respetar las normas de prevención de riesgos e higiene. La empresa tiene el deber legal de formar a su plantilla en esta materia, y cumplir con eso le otorga, a su vez, la potestad de sancionar a quien las incumpla. Las consecuencias pueden ir desde una amonestación hasta una suspensión de empleo y sueldo.
La competencia desleal, motivo frecuente de despidos procedentesUno de los errores más comunes, según el letrado laboralista del despacho Galant Iuris, es montar un negocio propio en el mismo sector en el que se trabaja sin comunicárselo a la empresa. “Hay muchísima gente que trabaja en algo, luego se monta por su cuenta un negocio y la despiden. Y esos despidos muchas veces es procedente”, advierte De la Calzada en el video.
Su recomendación es que, si se va a ejercer una actividad paralela, hay que notificárselo al empleador y obtener su autorización por escrito, para evitar sorpresas posteriores. Sin embargo, si tuviera que elegir una sola obligación general, de la Calzada asegura que se quedaría con la buena fe. “Hay que tener una relación de buena fe con la empresa”, señala, y lo traduce en términos concretos: no abusar, no aprovecharse y, en ningún caso, apropiarse de algo que no es propio.
Qué dicen los expertos
El abogado reconoce que esto puede sonar obvio, pero insiste en que “la mayoría de problemas muchas veces vienen por ahí, por no aplicar el sentido común”. A eso se suma el cumplimiento de lo pactado en el contrato. El ejemplo que pone el abogado es que, si un plus retributivo está ligado a la realización de guardias, el trabajador está obligado a hacerlas.
Igual que la empresa no puede exigir de más, las condiciones firmadas no son opcionales, según detalla el experto. Las bajas médicas y el límite del sentido comúnDurante una baja, el trabajador puede hacer “absolutamente lo que le dé la gana”, moverse o viajar, porque la ley lo ampara, según asegura de la Calzada. Pero el abogado añade un matiz que va más allá de la norma escrita.
“Tampoco seas descarado”, apunta, y describe casos en los que los empleados enfermos han incurrido en actividades que hacen dudar a la empresa de su condición. “Es muy difícil para un empresario, y muchas veces para una pequeña empresa, poder demostrar eso, porque no se pueden gastar la pasta en un detective”, explica. Su conclusión no es jurídica, sino práctica: “Aplica el sentido común y llévate bien con tu empresa”, porque al final, recuerda, lo que está en juego es el propio sustento.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





