
Las presas que hablarán con el Papa en Brians: "Es un privilegio, una bendición", "nadie se acuerda de nosotras"
CATALUÑA Visita histórica Las presas que hablarán con el Papa en Brians: "Es un privilegio, una bendición", "nadie se acuerda de nosotras"Será la primera vez que un pontífice pise una cárcel en España. La visita serña...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. CATALUÑA Visita histórica Las presas que hablarán con el Papa en Brians: "Es un privilegio, una bendición", "nadie se acuerda de nosotras"Será la primera vez que un pontífice pise una cárcel en España. La visita serña el miércoles, en un acto corto pero "muy intenso" y con 80 reclusos Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarJosefina y Montserrat, a la izquierda, junto con Mayte y Elisabet en BriansEFECristina Rubio Sant Esteve SesroviresSant Esteve SesroviresSEGUIR AUTORAActualizado Sábado, 6 junio 2026 - 02:04Josefina lleva las últimas dos noches sin poder dormir «demasiado bien» en el centro penitenciario de Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona). «Estoy tan contenta y emocionada que me despierto tres veces de madrugada», exclama hecha un manojo de nervios ante la visita del Papa de la semana que viene.
El evento, «breve» (de 20-25 minutos) pero con tintes históricos -será la primera vez que un pontífice pise una cárcel en España- tendrá lugar el miércoles por la mañana, antes de su parada en la milenaria Abadía de Montserrat. «Estamos muy agradecidas, muy emocionadas», prosigue Mayte, otra de las reclusas con asiento en el teatro donde se celebrará el encuentro con León XIV. En total, serán 80 presos (entre hombres y mujeres) de tres cárceles (Brians 1, Brians 2 y Wad-Ras, en Barcelona) y una veintena de funcionarios los que podrán ver y escuchar de cerca al pontífice.
Los detalles
Josefina y Montserrat han sido las dos escogidas para leer un breve texto, unas palabras que ya tienen escritas y guardan «bajo llave» para el Papa. «Es top secret», bromean acompañadas de Mayte y Elisabet, también presente entre el público el miércoles. «Es una bendición que venga el Papa», asegura Josefina, peluquera en el módulo de mujeres de Brians, donde se emocionó cuando supo que era una de las seleccionadas para compartir su testimonio con León XIV.
«Le voy a agradecer su visita, es un privilegio muy grande que se acuerde de las personas que estamos sin libertad, también somos humanos». «Es para agradecer de por vida», zanja. En este sentido, Mayte, que lleva dos años y medio en Brians, también remarca la importancia del acto con el Papa: «Estamos muy agradecidas», es una muestra de la «preocupación» por los reclusos cuando «olvidarse de alguien que está en prisión es muy fácil».
«Nadie se acuerda de nosotras, formamos parte de una pequeña sociedad y también somos personitas que movemos el mundo», añade. El trajín es constante estos días en el centro penitenciario, el segundo de carácter general más antiguo -y en funcionamiento- de Cataluña, construido en 1991. La primera visita de un Papa a una prisión española será en una cárcel a las afueras de Sant Esteve Sesrovires, a 40 kilómetros de Barcelona y con la bandera del Vaticano ondeando ya en la puerta principal del recinto, con capacidad para más de 1.
000 internos entre Brians 1 y 2.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





