
Las tres barreras que retrasan la atención médica en mujeres y cómo afrontarlas
“Es estrés”, “lo que sentís es normal”, “ya se te va a pasar”. Muchas mujeres escuchan estas frases cuando buscan respuestas sobre su salud, a pesar de que detrás de sus síntomas pueden esconderse enfermedades graves....
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: “Es estrés”, “lo que sentís es normal”, “ya se te va a pasar”. Muchas mujeres escuchan estas frases cuando buscan respuestas sobre su salud, a pesar de que detrás de sus síntomas pueden esconderse enfermedades graves. La tendencia a minimizar el dolor femenino y a retrasar la consulta médica tiene consecuencias concretas: diagnósticos tardíos, tratamientos insuficientes y un impacto directo en la calidad de vida.
La combinación de creencias erróneas, barreras en el acceso y falta de enfoque específico en los sistemas de salud coloca a las mujeres en una situación de riesgo frente a problemas como las enfermedades cardiovasculares y las condiciones ginecológicas. Organismos internacionales y especialistas advierten que la normalización del dolor y los sesgos médicos profundizan una brecha de género que afecta no solo a quienes la padecen, sino también a sus familias, comunidades y al sistema sanitario en su conjunto. El peso de los sesgos y la subestimación del dolor femeninoLa percepción social y la práctica médica suelen minimizar los síntomas en mujeres.
Los detalles
El cardiólogo Jorge Tartaglione explicó en diálogo con Infobae: “Durante muchos años se subestimó la enfermedad cardiovascular en la mujer y se pensaba que no existía en ellas. Hoy sabemos que una de cada tres mujeres no muere por cáncer de mama, sino por enfermedad cardiovascular”. El experto subrayó que los síntomas suelen ser atípicos y que, al llegar al consultorio, la mujer habla de “una sensación rara, como de angustia, sin referirse a un dolor de pecho típico, lo que lleva a que el diagnóstico se retrase”.
Estos sesgos se reflejan también en la práctica clínica cotidiana. La British Heart Foundation advierte que muchas mujeres llegan más tarde al diagnóstico de infarto porque tanto ellas como los equipos médicos suelen asociar los síntomas cardíacos a otras causas menos graves. La organización resalta que las mujeres son más propensas a experimentar demoras en el diagnóstico o a recibir diagnósticos erróneos y, cuando acceden al tratamiento, la recuperación suele ser más compleja y la mortalidad posterior, más alta.
La doctora Sonya Babu-Narayan, cardióloga y directora asociada de la fundación, subraya: “Cuando se trata de infartos, las probabilidades están en contra de las mujeres: no solo consultan más tarde, sino que reciben menos intervenciones y apoyo que los hombres”. Un estudio publicado en la Revista Argentina de Cardiología mostró que, si bien en los últimos 20 años mejoró el acceso a tratamientos para restablecer el flujo sanguíneo al corazón y se redujo la mortalidad hospitalaria, las mujeres siguen consultando más tarde y presentan síntomas menos reconocibles que los hombres. Las cifras reflejan que la mortalidad femenina tras un infarto superó históricamente a la masculina, aunque en la actualidad se igualó, en parte por el avance de las intervenciones invasivas y la reducción en los tiempos de consulta.
Qué dicen los expertos
Endometriosis y cáncer de mama: por qué el diagnóstico suele llegar tardeLa endometriosis es una afección en la que un tejido similar al que recubre el interior del útero crece fuera de este, según explican desde Mayo Clinic. Puede afectar los ovarios, las trompas de Falopio y otras áreas de la pelvis, generando dolor intenso, especialmente durante los períodos menstruales, y puede provocar problemas de fertilidad. Además, los síntomas pueden confundirse con otras enfermedades, lo que dificulta el diagnóstico.
Desde ONU Mujeres, afirman: “La endometriosis afecta a 1 de cada 10 mujeres y niñas en todo el mundo, lo que representa alrededor de 190 millones de mujeres. Sin embargo, el diagnóstico y el tratamiento suelen tardar entre 4 y 12 años de media. Son años viviendo con dolor crónico, fatiga e inflamación, mientras te dicen que no pasa nada y que el dolor es normal.
Años adaptando tu vida a una condición que aún no tiene nombre. Las afecciones como la endometriosis no son raras. Ese no es el problema.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





