
Llega a España un nuevo fármaco contra la leucemia más común en adultos: “Controla la enfermedad cuando los demás tratamientos han fallado”
Cuando una enfermedad se alarga en el tiempo, es frecuente que nuestro organismo cree resistencia hacia el tratamiento. Esto ocurre porque la célula alterada (por ejemplo, la de un cáncer) muta y se vuelve insensible a...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Cuando una enfermedad se alarga en el tiempo, es frecuente que nuestro organismo cree resistencia hacia el tratamiento. Esto ocurre porque la célula alterada (por ejemplo, la de un cáncer) muta y se vuelve insensible a la acción del fármaco. Es esta cuestión uno de los mayores desafíos de la medicina actual y la principal limitación en el tratamiento de la leucemia linfocítica crónica, el tipo de leucemia más común en los adultos.
La leucemia linfocítica crónica (LLC) es un tipo de cáncer que afecta a la sangre y la médula ósea. Que sea “linfocítica” significa que las células afectadas por la enfermedad son linfocitos, es decir, un grupo de glóbulos blanco que ayudan al cuerpo a combatir las infecciones; que sea “crónica” se refiere a su progresión lenta. En los últimos años, el tratamiento de esta enfermedad ha experimentado avances significativos con la incorporación de terapias dirigidas, como los inhibidores de la tirosina quinasa de Bruton (iBTK), cuya función es la de bloquear la proteína BTK, una molécula clave en las señales que permiten el crecimiento y la supervivencia de las células cancerosas.
Los detalles
A pesar de estos avances terapéuticos, muchos pacientes acaban sufriendo el avance de la enfermedad o desarrollando resistencia a estos inhibidores. “Cuando esto ocurre en pacientes que ya han pasado por varias líneas terapéuticas, las opciones eficaces remanentes se reducen drásticamente, dejándonos con herramientas de baja eficacia o demasiada toxicidad”, cuenta para Infobae la doctora Lucrecia Yáñez, médico adjunto del servicio de Hematología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander. Cada año, España registra alrededor de 2.
100 nuevos casos de este cáncer que afecta, principalmente, a personas alrededor de los 70 años. La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) estima que aproximadamente ocho de cada diez se encuentran asintomáticos en el momento del diagnóstico de una leucemia linfática crónica. Un medicamento para los pacientes sin opcionesLa llegada a España de un fármaco que ofrece esperanza para quienes ya han agotado las otras vías terapéuticas marca un hito para estos pacientes, sus seres queridos y la comunidad médica.
El pirtobrutinib (comercializado como Jaypirca por la farmacéutica estadounidense Lilly) ha demostrado ser eficaz eficaz incluso cuando aparecen algunas de las mutaciones más comunes asociadas con resistencia a otros tratamientos. A diferencia de los inhibidores de BTK covalentes de primera y segunda generación que se unen a la proteína BTK de forma irreversible, este medicamento lo hace de manera reversible (no covalente) y en una zona diferente, es decir, “no necesita interactuar con el aminoácido C481 de la proteína, que es precisamente el lugar donde la célula tumoral muta para volverse resistente”. “Gracias a esto, pirtobrutinib rescata y mantiene el control de la enfermedad cuando los demás inhibidores de BTK han fallado”, explica la doctora Yáñez a este medio.
Qué dicen los expertos
Es por este mecanismo de acción diferencial que el pirtobrutinib amplía las opciones terapéuticas para pacientes con esta leucemia que ya han recibido varias líneas de tratamiento, incluyendo inhibidores de BTK, y para quienes las alternativas disponibles podían ser más limitadas. Su eficacia permite que pase un tiempo prolongado hasta requerir un nuevo tratamiento, en torno a los dos años, en comparación con otras terapias. La revolución de los fármacos selectivos para tratar la leucemiaEl sello de este medicamentos es su alta selectividad, clave para reducir los efectos secundarios y a lo que aspira cada vez más la biomedicina.
“Cuando un fármaco inhibe la diana que nos interesa pero también bloquea otras proteínas sanas del cuerpo por error (efectos off-target), provoca efectos secundarios no deseados. Al ser pirtobrutinib un inhibidor altamente selectivo de la BTK, minimiza la aparición de efectos secundarios y permite que sea bien tolerado incluso por pacientes de edad avanzada o con comorbilidades” expone la especialista. El estudio BRUIN CLL-321 recientemente publicado “refleja a la perfección la eficacia, seguridad y tolerancia del tratamiento con pirtobrutinib en pacientes con LLC previamente tratados con iBTKc”.
Los resultados mostraron que los pacientes tratados con pirtobrutinib estuvieron libres de progresión o muerte durante una mediana de 14 meses frente a 8,7 meses con los tratamientos control, lo que supone una reducción del riesgo de progresión o muerte del 46 % respecto al brazo comparador. A medida que avance la investigación clínica, los expertos prevén que los inhibidores no covalentes de BTK puedan integrarse de forma más amplia en la estrategia terapéutica de la LLC, tanto en monoterapia como en combinación con otros tratamientos dirigidos. Este desarrollo podría contribuir a optimizar las secuencias de tratamiento y ofrecer nuevas oportunidades de control de la enfermedad para pacientes con necesidades médicas aún no cubiertas.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





