
Lo que la boda de Taylor Swift y las de tus amigos tienen en común
La PenúltimaLo que la boda de Taylor Swift y las de tus amigos tienen en comúnLas bodas de los famosos nos fascinan por razones menos frívolas de lo que pensamos Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. La PenúltimaLo que la boda de Taylor Swift y las de tus amigos tienen en comúnLas bodas de los famosos nos fascinan por razones menos frívolas de lo que pensamos Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 1 comentarioTaylor Swift y Travis Kelce, en la foto en la que anunciaron boda. @TAYLORSWIFTIsabel EspiñoSEGUIR AUTORAActualizado Jueves, 9 julio 2026 - 02:39Opinión de Irene Cuevas Un elogio del verdadero riesgo Opinión de Mario Vaquerizo Viva el fútbol y más el mundial Dijeron que no querían regalos, pero ellos hicieron uno a cada invitado: un pequeño pañuelo bordado con sus iniciales y una frase. Así que será para siempre.
No olvidemos que la frase pertenece a una canción de la novia, la favorita del novio. No olvidemos que hablamos de la boda de Taylor Swift y Travis Kelce. Este fin de semana he devorado todos los detalles sobre la boda real de Manhattan (palabra de TheNew York Times).
Los detalles
Todos lo hemos hecho. Lo dicen las cifras de tráfico -no olvide, lector, que sabemos en tiempo real lo que se está leyendo- y los datos de Google. La mañana después de la ceremonia, Taylor Swift era uno de los nombres más buscados en España.
Más que Donald Trump y Pedro Sánchez. Más que Lamine Yamal y Kylian Mbappé. ¿Qué tienen las bodas que tanto nos fascinan?
Por supuesto, está el cotilleo. Quiénes asistieron, qué se pusieron. Qué (ex) amiga no fue invitada, qué íntima dio la nota.
Qué dicen los expertos
Qué comieron, qué bailaron. Queremos saber cómo viven los ricos y famosos, sí. Pero las bodas también nos cautivan porque nos gustan los finales felices.
Aunque el matrimonio sea en realidad un comienzo, Hollywood nos ha enseñado a verlo como un happy ending. Y deseamos presenciarlo, incluso desde el otro lado de la pantalla. En ese afán por ser testigos del amor hay algo que conecta con lo que festejamos en las bodas reales, las de aquellos a quienes realmente queremos.
Eso sí que son auténticos finales felices, los de historias que viviste desde el inicio. Aquel chico al que besó F. una noche de Reyes, el que pidió a M.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





