
Lo que Malthus no supo ver
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Última hora de los mercados: demografíaOpinióniTexto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datosLo que Malthus no supo verLa pregunta ya no es si la población mundial dejará de crecer, sino a qué velocidad y con qué impacto económicoDiego MirDaniel Manzano19 jul 2026 - 05:30CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlaceLa India, el país más poblado del mundo, se encamina hacia un declive de su población en apenas dos décadas. No es una anomalía: es el último capítulo de una transformación demográfica global que afecta ya a dos tercios de la humanidad y que redefine el mapa del mundo para el siglo XXI. En 1950, una mujer india tenía de media seis hijos.
Los mismos que tenía una norteamericana un siglo antes. Hoy, la tasa de fecundidad de la India ha caído a 1,9 —por debajo del umbral de reemplazo generacional— y la tendencia señala hacia abajo. En algunos de sus Estados más industrializados, los registros son ya idénticos a los de Finlandia o Noruega.
Detalles económicos
The Economist acaba de advertir, en un reciente reportaje, que la población india alcanzará su máximo en apenas 20 años y luego empezará a contraerse. No es una singularidad india. Es el último síntoma —y el más llamativo, dada la magnitud del país— de una transformación demográfica planetaria que ya no distingue entre ricos y pobres, entre Oriente y Occidente, entre tradición y modernidad.
Dos tercios de la humanidad viven hoy en países con fecundidad por debajo del nivel de reemplazo. El planeta se encamina hacia un pico de población que la ONU estimó hace dos años en torno a 10. 300 millones de personas en la década de 2080, para después iniciar un descenso.
La pregunta ya no es si la población mundial dejará de crecer, sino cuándo, a qué velocidad y con qué consecuencias económicas y geopolíticas. El paradigma que durante décadas dominó la demografía enseñaba que la fecundidad caía cuando los países alcanzaban un umbral suficiente de riqueza: más educación femenina, más incorporación de la mujer al mercado laboral, urbanización avanzada. La India ha destruido esa ecuación, cruzando el umbral de reemplazo con un PIB per capita muy inferior al que habían alcanzado otros países en ese mismo punto.
La opinión de los analistas
Lo que sí explica el cambio es la escolarización masiva de las niñas iniciada en los años noventa. Y lo que amplifica la señal es la economía de la aspiración: la sustitución de cantidad por calidad, padres que concentran todos sus recursos en uno o dos hijos para darles capital humano. Esa lógica opera con igual fuerza en Bombay que en Berlín.
Este patrón se repite con variantes en toda Asia. China lleva contrayendo su población desde 2021. Corea del Sur ha venido registrando tasas de fecundidad cercanas al 0,70, las más bajas del mundo.
Japón lleva más de una década perdiendo habitantes.
Los economistas analizan lo que la noticia significa para los mercados.



