
Empresarios hacen un llamado para construir un Panamá más competitivo, sostenible, equitativo y de oportunidades
“Con profunda preocupación” la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede) indica que observa el progresivo retroceso en la calidad de la democracia, situación que indica se refleja en el debilitamiento...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. “Con profunda preocupación” la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede) indica que observa el progresivo retroceso en la calidad de la democracia, situación que indica se refleja en el debilitamiento institucional y la pérdida de confianza en los contrapesos del poder. “Sin una democracia sólida, instituciones independientes y reglas claras, es imposible atraer inversión de largo plazo o garantizar la paz social”, aduce la organización. Apunta que el desarrollo de una nación requiere de planos claros y de una ejecución rigurosa, y por ello propone repasar los distintos niveles de una estructura que, según dice, ha venido delineando colectivamente y que constituyen las condiciones indispensables para alcanzar un progreso sostenible.
Manifiesta que al mirar en retrospectiva las posturas y propuestas durante este bienio, “descubrimos que no son planteamientos aislados; convergen en un diseño común: la planificación estratégica para edificar un Panamá verdaderamente competitivo, equitativo y de oportunidades”. Para que cualquier obra resista el paso del tiempo, apunta que su base debe ser sólida e inquebrantable. En nuestro país, esos cimientos estructurales, entendidos como las bases no negociables del desarrollo, se componen de cuatro elementos fundamentales: seguridad jurídica, Estado de Derecho y calidad democrática; libertad económica y desburocratización; transparencia y fortalecimiento institucional; y sostenibilidad y transición ecológica.
Los detalles
“La seguridad jurídica, Estado de Derecho y calidad democrática constituyen el cimiento fundamental que sostiene toda la estructura”, reitera la asociación. A su vez, añade que la libertad económica y desburocratización representan el impulso de la iniciativa privada. “Observamos un entorno nacional cada vez más restrictivo, en el que las trabas burocráticas y la tramitología excesiva asfixian la competitividad.
Defender la libertad económica exige desmantelar estos obstáculos, simplificando procesos para que el sector privado pueda emprender, competir y generar riqueza sin frenos estatales”, manifiesta. Por su parte, la transparencia y el fortalecimiento institucional son el material que cohesiona toda la estructura. "La transparencia y la rendición de cuentas actúan como barreras frente a la corrupción y el clientelismo, prácticas que debilitan la democracia y erosionan la confianza ciudadana en el sistema".
De igual manera, para la Apede la sostenibilidad y transición ecológica constituyen un diseño pensado para resistir el futuro. Clama por la adopción de energías limpias y la protección responsable de la biodiversidad, que permiten asegurar que el crecimiento de hoy no comprometa el entorno ni las oportunidades de las próximas generaciones. Con los cimientos asegurados, afirma que llega el momento del ensamblaje y de activar los motores del desarrollo humano y territorial.
Qué dicen los expertos
“La estructura debe entonces levantar sus paredes, articulando el bienestar social con los sectores que dinamizan la economía real en cada región del país. Para lograrlo, se requiere avanzar en educación, talento e inteligencia artificial; dinamización sectorial e integración territorial; servicios públicos y acceso al agua; equidad de género e inclusión social; así como empleo formal y diálogo social permanente”. La educación, talento e inteligencia artificial se convierten en el motor de la transformación humana.
Enfrentar los retos de la era digital y la Inteligencia Artificial exige un sistema educativo moderno y un compromiso activo del sector privado en la capacitación y el reentrenamiento continuo de sus colaboradores, bajo un esquema estricto de meritocracia. En cuanto a la dinamización sectorial y la integración territorial, para la Apede resulta urgente cerrar las brechas de infraestructura física y digital para potenciar nuestras ventajas competitivas. Esto, dice, implica modernizar el sector logístico, incentivar una agroindustria con vocación exportadora y desarrollar plenamente el turismo en el interior del país, contribuyendo así a una distribución más equilibrada de la riqueza.
Por otro lado, detalla que los servicios públicos y el acceso al agua son las venas que irrigan la productividad y sostienen la vida cotidiana. “Un desarrollo verdaderamente sostenible es inviable mientras persistan el desabastecimiento de agua potable y las deficiencias críticas en los servicios básicos, condiciones que afectan tanto la dignidad humana como la operatividad empresarial”, apunta el gremio.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




