
Lo que no se vio del histórico triunfo de Argentina ante Egipto: del cartel del Ratón Ayala a la indicación mágica de Messi
(Desde Estados Unidos) Es particularmente difícil comprender lo que pasó desde que Cuti Romero anotó de cabeza el descuento para el 2-1 a lo que sucedió tras el gol de Enzo Fernández tras una asistencia de novela de...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: (Desde Estados Unidos) Es particularmente difícil comprender lo que pasó desde que Cuti Romero anotó de cabeza el descuento para el 2-1 a lo que sucedió tras el gol de Enzo Fernández tras una asistencia de novela de Lautaro Martínez para el 3-2 final para la selección argentina. De la oscuridad a sentir el sol en la cara. Esa puede ser una buena forma de describir lo que se vivió en el Atlanta Stadium este 7 de julio de 2026, un día que para los amantes del fútbol dejó una huella.
Una marca más de un equipo que nos acostumbró a atravesar situaciones mágicas. Casi alejadas de la realidad. De una cancha derrumbada a la euforia total.
Los detalles
Porque así habían quedado los fanáticos de la Albiceleste tras el golpe Mostafa Ziko, previo pase gol con una sutileza maravillosa del gran Mo Salah. El cronómetro marcaba que restaban 10 minutos para el final, aunque parecía que el final ya estaba ante nosotros. Pero ahí fue cuando este equipo se sacó el corazón del pecho y jugó el desenlace del encuentro con el órgano en la mano.
Cuando Romero se fue a jugar como tercer 9 junto a Lautaro Martínez y Julián Álvarez, los papeles estaban en llamas. Gol a los 79 minutos y su gesto lo decía todo: “Vamos, vamos”, repitió varias veces el número 13. Mientras eso ocurría, Scaloni se metió en el banco de suplentes y el que salió fue uno de sus laderos, Pablo Aimar.
El Payasito levantaba las manos, en un claro gesto para darle ánimo a un conjunto que parecía vencido por la fatiga y el cansancio. Pero algo en el aire empezó a cambiar. Lionel Messi se activó por completo, y tomó una decisión táctica que fue una de las claves de la remontada: se dio cuenta de que había espacio en el sector derecho de la defensa egipcia.
Qué dicen los expertos
Claro, ese fue el lugar que lo lanzó a la fama cuando era un jovencito en el Barcelona. Y se los hizo pagar a sus contendientes. Argentina empujó y Egipto parecía un boxeador sensibilizado por un golpe al mentón.
Hasta que hizo su aparición el hombre de la zurda mágica, y con ella gatilló en el medio del área para el empate. Cuatro minutos habían pasado del 2-1 y ya estábamos 2-2. En el banco del local (Argentina lo fue por designación de la FIFA), el descontrol fue total.
Scaloni emuló el llanto post penal de Gonzalo Montiel en Qatar, se dio vuelta e hizo el clásico gesto con sus manos de “andá” luego de la espectacular definición del astro rosarino para batir a Shobeir. Pero lo más extraño fue ver a Roberto Ayala, uno de los ayudantes del entrenador de Pujato, con el cartel que usa el cuarto árbitro para anunciar los cambios. ¿Por qué lo tenía ahí?
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





