
Locura por Royal Pop, el reloj de Swatch y Audemars Piguet: el secreto (bastante simple) del éxito y los precios que se disparan
Dinero e inversiónLocura por Royal Pop, el reloj de Swatch y Audemars Piguet: el secreto (bastante simple) del éxito y los precios que se disparanSegún las estimaciones, se venderán entre 500.000 y un millón de unidades...
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Dinero e inversiónLocura por Royal Pop, el reloj de Swatch y Audemars Piguet: el secreto (bastante simple) del éxito y los precios que se disparanSegún las estimaciones, se venderán entre 500. 000 y un millón de unidades del nuevo reloj -de bolsillo-. Este es el precio en tienda y en las plataformas de reventa Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 1 comentarioEl reloj de bolsillo de Swatch y Audemars Piguet.
comAnna ZinolaCorriere della Sera Corriere della SeraActualizado Martes, 26 mayo 2026 - 08:53 Audio generado con IATodos persiguen el reloj que no está disponible: la magia del Royal Pop ideado por Swatch junto a la supermarca Audemars Piguet. Es la estrategia de la "escasez programada". En la práctica, se limitan las cantidades disponibles para crear interés y empujar a las personas a comprar.
Los detalles
En el mundo de la moda y el lujo no es nada nuevo, como demuestra el caso del Birkin de Hermès. Quien quiera comprar uno debe apuntarse a una (larga) lista de espera. El ejemplo más reciente (y comentado) se refiere precisamente al Royal Pop, el reloj de bolsillo realizado por Swatch en colaboración con la firma de relojería de lujo Audemars Piguet.
Para hacerse con un ejemplar, muchas personas hicieron cola durante horas frente a las tiendas y en algunas ciudades se produjeron peleas que requirieron la intervención de las fuerzas del orden. Los motivos del éxito: tres cosas que recordar¿De dónde surge el efecto Royal Pop? Más allá de la escasez programada, funciona por al menos tres motivos.
En primer lugar, se trata de una unión inédita, que reúne dos nombres (y dos mundos) muy alejados: el lujo de Audemars Piguet y la accesibilidad de Swatch. En ese sentido recuerda un poco a la colaboración, producida hace algunos años, entre Louis Vuitton, emblema de la alta gama, y la marca de streetwear Supreme. En segundo lugar, hay una cuestión de producto: apostar por un reloj de bolsillo, en lugar de uno de pulsera, introduce un valor añadido en términos de versatilidad.
Qué dicen los expertos
Royal Pop se presta, de hecho, a ser llevado como accesorio: puede convertirse en un collar, una pulsera, pero también puede engancharse al bolso o a las trabillas de los pantalones. Por último, está el precio, que va de 385 a 400 euros: una cifra elevada, pero no prohibitiva para un objeto percibido como exclusivo. Una operación 'win win'La iniciativa parece ganadora para ambas empresas.
En particular, para Swatch es un medio para atraer la atención y diferenciarse en un mercado cada vez más competitivo. En los últimos años, de hecho, ha sufrido no solo por la competencia directa de otras marcas de relojes, sino también por la difusión masiva de los relojes inteligentes. Para Audemars Piguet, en cambio, representa una oportunidad para implicar a un público más amplio y, sobre todo, acercarse a las generaciones jóvenes: un público que hoy no tiene acceso a sus productos, pero que podría convertirse en cliente en el futuro.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





