
Los 11 vinos titulares: cuáles descorchar en la previa del partido de Argentina
La euforia que vive la Argentina gracias a la Scaloneta de Messi se percibe en cada hogar a lo largo y ancho del país, incluso en diversas ciudades del exterior. Donde hay un argentino se hace sentir. Basta con mirar...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: La euforia que vive la Argentina gracias a la Scaloneta de Messi se percibe en cada hogar a lo largo y ancho del país, incluso en diversas ciudades del exterior. Donde hay un argentino se hace sentir. Basta con mirar los estadios cada vez que juega la Selección para darse cuenta que el fanatismo por los colores y la pasión por el fútbol todo lo puede.
Y si de pasiones argentinas se trata, el vino es otra de ellas. Se trata, nada menos, que de la bebida nacional. Y tiene mucho que ver con el fútbol, ya que para disfrutarlo más, hay que compartirlo.
Los detalles
Hay algunos que, por una cuestión de nervios o de cábalas, prefieren verlo solo. Pero incluso ellos, una vez finalizado el encuentro, corren en busca de alguien para compartir sus sensaciones. Y el vino es lo mismo: no es solo una bebida, sino una bebida que transmite sensaciones.
Así como no hay que saber de fútbol para disfrutarlo, tampoco hace falta saber de vinos para beber vino. Eso sí, para apreciarlo más hay que tener ganas y predisposición. El resto es cuestión de práctica.
Y si el interés en el vino aumenta, obviamente se puede recurrir al estudio para profundizar en el placer. El vino siempre genera una experiencia placentera para los que lo consumen. Y, por ser la más diversa de todas las bebidas, es la indicada para esperar el partido en grupo.
Qué dicen los expertos
Seguramente están los que prefieren la cerveza y/o el fernet simplemente y desplegar una picada. Listo, fuerte y al medio: asegurarla, sin complicaciones. No obstante, están los que quieren ir más allá, y aprovechar esta ocasión tan especial para armar algo, igual de especial, y que permita inmortalizar el momento.
La cantidad de comensales es clave porque de eso dependerá la complejidad de la propuesta. Lo seguro es que, al jugarse el partido a las 22, lo ideal será cenar durante la previa. Y, para llegar liberados al arranque del partido, habrá que tener muy en cuenta el timing de la comida y la hora de inicio de la juntada.
Convocar a las 19 es razonable, teniendo en cuenta que hay que hacer “el calentamiento previo”. Por suerte, no debe ser tan riguroso como el de los jugadores. Acá hay que pensar en el aperitivo a servir y en el picoteo previo.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





