
Los mamíferos utilizan el mismo sistema subyacente para procesar los olores
Redacci n Ciencia, 3 jul (EFE).- El olfato de todos los mam feros se basa en un sistema subyacente similar, aunque cada especie aporta su propio matiz. Comprender su funcionamiento b sico podr a ayudar a detectar de...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Redacci n Ciencia, 3 jul (EFE). - El olfato de todos los mam feros se basa en un sistema subyacente similar, aunque cada especie aporta su propio matiz. Comprender su funcionamiento b sico podr a ayudar a detectar de forma m s precoz algunas enfermedades neurol gicas.
Dos estudios publicados por Science Advances analizaron el olfato de ratones y humanos. Los primeros olfatean algo r pidamente, con soplos peque os y entrecortados, mientras los segundos dan una sola inspiraci n profunda. Las dos investigaciones estudiaron el olfato desde esas perspectivas opuestas y descubrieron que roedores y humanos se basan en la misma neurofisiolog a subyacente (los componentes motores y r tmicos del cerebro) para procesar los olores.
Los detalles
Los resultados sugieren que estos sistemas sensoriales son fundamentalmente similares y se han conservado a lo largo de la evoluci n. Adem s, al igual que los humanos, los ratones pueden dar un solo olfateo para explorar deliberadamente su entorno, algo que se desconoc a hasta ahora. Los cambios en el comportamiento olfativo est n relacionados con trastornos como el autismo, el alzh imer y el parkinson, por lo que comprender el funcionamiento b sico de ese sistema podr a contribuir a una detecci n m s precoz o a mejores tratamientos, se ala la Universidad de Northwestern (EE.
UU), que particip en ambos estudios. El primer art culo se fija en que, cuando los ratones manipulan la comida, en ocasiones se la acercan brevemente a la nariz antes de seguir comiendo. El equipo construy un sistema rob tico de grabaci n con m ltiples c maras para seguir a los ratones mientras buscaban alimento y com an.
Los ratones sincronizaban una sola inhalaci n con el momento exacto en que la comida llegaba a su nariz, coordinando con precisi n las manos, la cabeza y la respiraci n. A diferencia de las inhalaciones constantes que realizan cuando buscan comida, este comportamiento es r pido y deliberado, muy similar a cuando un ser humano se lleva la comida a la nariz para olerla con atenci n antes de dar un bocado. Cuando los ratones huelen la comida, no lo hacen como una respuesta refleja a un olor, sino m s bien como un acto proactivo de exploraci n sensorial deliberada, se trata de 'pruebas olfativas', algo caracter stico de gran parte del comportamiento olfativo humano.
Qué dicen los expertos
El segundo estudio trat de responder a la pregunta de c mo los seres humanos pueden alcanzar la misma precisi n perceptiva que los roedores con una sola inhalaci n lenta. Para ello, usaron una t cnica que les permiti registrar directamente desde el bulbo olfativo ritmos de procesamiento de los olores muy similares a los de los roedores, lo que sugiere que existen ventanas temporales conservadas para el sentido del olfato en todas las especies. Con un grupo de voluntarios sanos, vieron que cuando realizaban una nica inhalaci n intencionada se produc an ondas cerebrales de baja frecuencia, denominadas oscilaciones theta (2-8 hercios), en el bulbo olfativo, exactamente a las mismas frecuencias a las que olfatean los roedores.
Este ritmo cerebral lento ayuda a organizar los picos de actividad m s r pidos que se producen cuando el cerebro est procesando realmente un olor, lo que significa que el cerebro humano puede generar el ritmo theta a partir de una sola inhalaci n y utilizarlo de la misma forma que los roedores utilizan su ciclo de inhalaci n. En los roedores, el olfateo y el ritmo theta est n estrechamente vinculados, mientras que en los humanos la frecuencia m s lenta los separa, revelando la oscilaci n theta como un ritmo distinto y generado de forma independiente que basta con una sola inhalaci n deliberada para activarlo.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





