
Los secretos de la clasificación de Argentina ante Inglaterra en el Mundial 98: el “infiltrado” en un gol clave y las pecheras fantasma
El martes 30 de junio de 1998, Argentina e Inglaterra se cruzaron por cuarta vez en una Copa del Mundo. Hasta allí, habían sido dos frustraciones y una alegría: derrota en fase de grupos de Chile 62, eliminación en...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: El martes 30 de junio de 1998, Argentina e Inglaterra se cruzaron por cuarta vez en una Copa del Mundo. Hasta allí, habían sido dos frustraciones y una alegría: derrota en fase de grupos de Chile 62, eliminación en cuartos de final de Inglaterra 66 y clasificación en los cuartos de México 86, con La Mano de Dios y Gol del Siglo de Diego Armando Maradona incluidos. En el 98 se disputaba el pase a cuartos del Mundial de Francia y realmente fue una batalla deportiva.
Se definió por detalles y, en parte, por el laboratorio de Daniel Passarella. Los futboleros que ya peinan canas recordarán el debate que se había armado en torno a las lonas verdes que el entrenador de la selección argentina había mandado a colgar en los alambrados del predio donde Argentina entrenaba en Saint Etienne. El Kaiser estaba en todos los detalles y no quería que se filtrara una de las ocho o diez jugadas preparadas que el equipo sabía de memoria antes de arribar a ese compromiso.
Los detalles
La particularidad es que la maniobra del tiro libre que deriva en el 2-2 de Javier Zanetti tenía en realidad a otro intérprete apuntado para su ejecución: Ariel Ortega era quien tenía que definir. Sobre la marcha, los jugadores argentinos miraron al banco al minuto 45, cuando moría la primera parte, y Passarella levantó el pulgar para que llevaran a la práctica lo ensayado. Gabriel Omar Batistuta hizo la mímica y acomodó el balón.
El Cholo Simeone se puso a su derecha, a la altura de la pelota, y Juan Sebastián Verón en el lado opuesto. Zanetti se trató de mimetizar con la barrera inglesa, que a esa altura ya lo había perdido de vista porque todas las miradas estaban con el 9 albiceleste. Pese al adelantamiento del bloque inglés, Bati corrió y saltó el balón, Zanetti se movió en las espaldas de los futbolistas británicos y Verón le entregó un pase milimétrico para que el Pupi controle y defina al ángulo de zurda.
“Si lo hacíamos con Ortega, iba a levantar más sospechas. En cambio al Pupi no lo iban a tener tan en consideración”, repasó Eduardo Bongiovanni, jefe de prensa del seleccionado nacional, que presenció cada práctica y partido sentado en el banco de suplentes, sobre aquel gol con el que Argentina emparejó el match frente a los ingleses. El coordinador de medios aseguró que, si los entrenamientos hubieran sido abiertos, ese gol no habría sido posible.
Qué dicen los expertos
Esa decisión táctica quedó como uno de los rasgos más recordados del ciclo. El cuerpo técnico liderado por Passarella, que tenía también a Américo Gallego y Alejandro Sabella, y la preparación física a cargo del profesor Ricardo Pizzarotti, ya aplicaba un método de aislamiento en concentraciones anteriores, como los Panamericanos de 1995 y el Preolímpico de 1996 en Villa Marista. En Francia repitió la fórmula: entrenamientos en un lugar de difícil acceso y mínima exposición.
Las lonas verdes se colgaron sobre los alambrados de las canchas usadas por la Selección para impedir la visión desde corta y larga distancia. El entrenador incluso detectó que desde una colina lejana podían observarse movimientos tácticos y bloqueó también ese ángulo para evitar lentes fotográficos y cámaras de video. Tal fue el nivel de obsesión del DT respecto a las miradas ajenas que, previo al choque con Inglaterra, les dio pecheras titulares a varios jugadores que iban a ser suplentes, entre ellos Sergio Berti y Marcelo Gallardo, por el simple hecho de despistar a los periodistas y posibles espías rivales.
Eso sí, Passarella sí tenía a su agente secreto, que se sumó al staff: era Jorge Higuaín. Julio Humberto Grondona se lo había sugerido al entrenador, ya que el Pipa entendía a la perfección el francés y podía moverse por lo bajo. Argentina disputó un amistoso ante Sudáfrica en el estadio de River antes de instalarse en Saint Etienne, su base durante la Copa.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





