
Los terremotos en Venezuela azotan a un sistema de salud que ya estaba en crisis
Los terremotos que sacudieron Venezuela esta semana pusieron de manifiesto la fragilidad del sistema médico de urgencias del país, después de que años de colapso económico, deterioro institucional y emigración masiva...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Los terremotos que sacudieron Venezuela esta semana pusieron de manifiesto la fragilidad del sistema médico de urgencias del país, después de que años de colapso económico, deterioro institucional y emigración masiva vaciaran los hospitales, los servicios de ambulancia y las operaciones de rescate, según médicos, personal de emergencias y grupos humanitarios. En el estado costero de La Guaira, el más afectado, dos de los tres hospitales públicos quedaron fuera de servicio, lo que dejó al único hospital operativo desbordado y sin suministros médicos básicos, según Jaime Lorenzo, director de la organización sin fines de lucro Médicos Unidos de Venezuela. El hospital está funcionando sin agua corriente, lo que obliga al personal a lavarse las manos y limpiar los suelos manchados de sangre con agua almacenada y suero intravenoso, dijo Lorenzo.
En Caracas, el techo de uno de los principales hospitales de traumatología de la ciudad se derrumbó parcialmente durante los dos terremotos del miércoles. El personal pidió a través de las redes sociales a los pacientes que no acudieran a menos que se tratara de una emergencia que pusiera en peligro la vida. La situación va más allá de los hospitales.
Los detalles
Venezuela solo cuenta con tres ambulancias públicas en funcionamiento que dan servicio al área metropolitana de Caracas, dijo Lorenzo. Calculó que, tras los terremotos, aproximadamente el 90 por ciento de los pacientes de La Guaira llegaron en la parte trasera de camionetas de la policía. Los cortes de electricidad y las fallas en las telecomunicaciones complicaron aún más la respuesta.
Con las redes de telefonía móvil fuera de servicio, los hospitales a menudo no reciben avisos previos de los pacientes que van a llegar, y solo se enteran de la gravedad de las lesiones cuando los heridos llegan. El personal de emergencias ha tenido que recurrir a sistemas de radio y a la conexión a internet por satélite de Starlink para comunicarse, ya que los terremotos dejaron fuera de servicio gran parte de la red comercial de telefonía móvil. Lorenzo contó que los bomberos buscan en los edificios derrumbados con la luz de sus teléfonos porque no hay linternas suficientes.
Los equipos de rescate tienen tan pocas palas que algunos han tenido que excavar el hormigón con sus propias manos, dijo. La escasez obligó a la gente común a asumir gran parte de las labores de rescate. Jacobo Vidarte, especialista en gestión de emergencias en Venezuela, dijo que, según los protocolos internacionales de búsqueda y rescate urbano, los vecinos son los primeros en intervenir ante una emergencia antes de que lleguen los equipos de rescate profesionales.
Qué dicen los expertos
Pero en Venezuela, los voluntarios —que a veces carecen de entrenamiento y del equipo adecuado— constituyen aproximadamente el 70% de quienes participan en la respuesta ante desastres, ya que el país cuenta con muy pocos equipos, dijo Vidarte. Estas deficiencias ya existían mucho antes de los terremotos. Los expertos dijeron que los sistemas de emergencias y de salud de Venezuela se han deteriorado después de más de 25 años de falta crónica de inversión y de planificación a largo plazo.
La crisis económica del país aceleró un éxodo masivo de bomberos, enfermeros y médicos con experiencia, a medida que los sueldos del sector público se desplomaban. El equipamiento quedó en mal estado y los hospitales se enfrentaban a una escasez crónica de electricidad, agua corriente y suministros médicos. Más del 60% de los venezolanos carecía de acceso regular a la atención de la salud antes de los terremotos, según un informe de una plataforma humanitaria independiente, Hum Venezuela.
Los expertos dicen que Venezuela aún cuenta con personal médico y de emergencias cualificado y comprometido, pero no es suficiente, como tampoco lo son los recursos y el equipo especializado necesarios para hacer frente a un desastre de esta magnitud. Lorenzo dijo que sus sueldos son tan bajos que tienen que pagar para ir a trabajar. Durante años, el régimen colocó al frente de muchas instituciones a personas designadas por motivos políticos en lugar de a expertos técnicos, dijo José Araque, geógrafo de la Universidad de los Andes que estudia el riesgo de desastres.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




