
Los trabajadores que nunca podrán jubilarse con el IMSS aunque coticen toda su vida: el cálculo que las Afore no publican
Los trabajadores mexicanos que cotizan toda su vida al IMSS pero nunca podrán jubilarse enfrentan una realidad que el sistema de pensiones no comunica con claridad: cumplir con los años de trabajo no garantiza el...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Los trabajadores mexicanos que cotizan toda su vida al IMSS pero nunca podrán jubilarse enfrentan una realidad que el sistema de pensiones no comunica con claridad: cumplir con los años de trabajo no garantiza el derecho a una renta mensual vitalicia. Seis de cada 10 trabajadores activos de la generación Afore no alcanzarán una pensión laboral digna, según especialistas consultados por Buzos. El problema no es nuevo, pero se agudiza en 2026.
La combinación de requisitos de semanas en aumento, una densidad de cotización históricamente baja y un mercado laboral donde más de la mitad de los ocupados trabaja en la informalidad cierra la puerta del retiro contributivo a millones de mexicanos que sí tienen una cuenta individual. Qué significa cotizar sin llegar a jubilarseBajo la Ley del Seguro Social de 1997 —el régimen que rige a todos los trabajadores que se inscribieron al IMSS a partir del 1 de julio de ese año—, la pensión mensual vitalicia no depende solo de la edad ni del saldo acumulado en la Administradora de Fondos para el Retiro (Afore). Depende, ante todo, de un número mínimo de semanas cotizadas que la ley incrementa cada año.
Los detalles
En 2026, ese requisito es de 875 semanas. En 2027 subirá a 900, y así de forma escalonada hasta fijar en 1,000 semanas el piso definitivo en 2031. Un trabajador que llega a los 60 o 65 años sin ese historial recibe del IMSS un documento conocido como “negativa de pensión”: la certificación oficial de que no cumple los requisitos para acceder a pagos mensuales de por vida.
La negativa no significa que el dinero se pierda. Significa algo distinto y, para muchos, más grave: el trabajador puede retirar el 100% de su saldo en una sola exhibición, pero pierde el derecho a la renta mensual y a la atención médica del instituto de por vida. Los recursos del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), además, no se liberan hasta los 65 años.
El cálculo que las Afore no publicanLa Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR) reportó para el tercer trimestre de 2025 una densidad de cotización promedio de 67. 7% entre los afiliados al IMSS. El dato, que rara vez aparece en los estados de cuenta individuales, revela que el trabajador típico aporta a su cuenta solo durante dos de cada tres momentos posibles de su trayectoria laboral.
Qué dicen los expertos
Ese tercio perdido —por desempleo, autoempleo, informalidad o salidas del mercado formal— no es recuperable de forma automática. Cada semana no cotizada reduce el saldo acumulado, aleja al trabajador del mínimo requerido y comprime la tasa de reemplazo: el porcentaje del último salario que efectivamente recibirá al retirarse. Con una densidad de 67.
7%, la pensión teórica que proyectan las Afore en sus simuladores —calculada sobre una carrera laboral completa y continua— no corresponde a la pensión real que recibirá la mayoría. Solo 4 de cada 10 trabajadores de la generación Afore logran acumular un fondo suficiente para una pensión mensual, según datos citados por especialistas en el análisis publicado por Buzos en junio de 2026. Entre las mujeres, la proporción es aún menor: apenas el 25.
4% de las adultas mayores de esa generación accede a una jubilación contributiva. La informalidad como causa estructuralSantiago Levy, exdirector del IMSS, fue categórico: ningún sistema de pensiones —ni de reparto ni de cuentas individuales— funcionará mientras los trabajadores pasen la mitad de su vida laboral en la informalidad. La advertencia resume el núcleo del problema.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





