
Madre e hija murieron en un choque de lanchas en San Andrés: era la primera vez que iban al mar
Las autoridades confirmaron la identidad de las dos mujeres que perdieron la vida en el accidente marítimo ocurrido en aguas de la isla de San Andrés. Se trata de Gabrielina Rincón y su hija Zonia Yaneth Aponte Rincón,...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Las autoridades confirmaron la identidad de las dos mujeres que perdieron la vida en el accidente marítimo ocurrido en aguas de la isla de San Andrés. Se trata de Gabrielina Rincón y su hija Zonia Yaneth Aponte Rincón, de 74 y 53 años, respectivamente, quienes residían en Sogamoso, Boyacá, y habían viajado al archipiélago para disfrutar de unas vacaciones familiares que terminaron en tragedia. Según la información recopilada por la Dimar ambas mujeres hacían parte de un grupo de turistas que se movilizaba en el pontón turístico Gold Fish, una embarcación que realizaba un recorrido recreativo por el canal navegable de la isla.
De acuerdo con el relato de sus familiares, el viaje había sido planeado con anticipación y representaba un anhelo compartido. Zonia Yaneth se desempeñaba en el sector gastronómico en Sogamoso, en inmediaciones de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, mientras que su madre la acompañaba de manera cercana en sus actividades cotidianas y laborales, según el informe del medio Boyacá Sie7e Días. La familia había llegado a la isla a comienzos de esa semana con la intención de disfrutar del conocido “mar de los siete colores”.
Los detalles
El accidente ocurrió el miércoles 10 de junio alrededor de las 4:00 p. , cuando el pontón Gold Fish, que transportaba a 14 pasajeros, fue impactado por una lancha rápida identificada como Mi Bonita 2, según los reportes preliminares de la Dimar y testimonios recogidos en el lugar. El choque se produjo mientras la embarcación turística realizaba su recorrido habitual.
La colisión fue de tal magnitud que generó una emergencia inmediata en la zona, obligando la activación de unidades de reacción rápida de la Armada de Colombia, a través de la Estación de Guardacostas de San Andrés, en coordinación con la autoridad marítima. Además de las dos mujeres fallecidas, otras dos personas resultaron heridas y fueron trasladadas a centros asistenciales de la isla, donde recibieron atención médica especializada. El resto de ocupantes fue rescatado por otras embarcaciones que acudieron al lugar tras la emergencia.
Uno de los testimonios más sensibles recogidos por el medio citado provino de Kevin Youry González Aponte, hijo de una de las víctimas, quien relató la dificultad de los momentos posteriores al impacto. En su declaración, afirmó que varias personas quedaron atrapadas en medio del agua y que la respuesta inmediata se vio limitada por las condiciones del accidente. Sus palabras reflejan la magnitud del impacto emocional para la familia, que ahora adelanta los trámites para la repatriación de los cuerpos hacia Boyacá.
Qué dicen los expertos
Otro punto que ha generado preocupación es la versión según la cual los pasajeros del pontón no habrían recibido chalecos salvavidas antes de iniciar el recorrido, una situación que está siendo verificada por las autoridades. Este aspecto es clave dentro de la investigación, ya que la normativa marítima vigente exige el cumplimiento estricto de medidas de seguridad para el transporte de turistas en la región insular. La Dimar informó que, tras recibir la alerta en el canal 16 de VHF marino, activó de inmediato los protocolos de emergencia junto a la Armada.
En un comunicado oficial, la entidad señaló que se desplegaron unidades de reacción rápida para atender la situación, facilitar el traslado de los afectados y asegurar la zona del siniestro. Las autoridades mantienen abierta una investigación para determinar si el accidente fue producto de fallas técnicas, imprudencia de los operadores o incumplimiento de las normas de navegación. Entre las disposiciones vigentes se encuentran límites de velocidad en la bahía de San Andrés y la obligatoriedad del uso de chalecos salvavidas, además de restricciones operativas establecidas por el Decreto 295 de 2013.
La administración departamental de San Andrés adoptó nuevas medidas de control tras el accidente. La Gobernación expidió un decreto que prohíbe de manera permanente las actividades recreativas en playas y zonas de baño entre las 6:00 p. , una decisión orientada a reforzar la seguridad de residentes y turistas en áreas de alta afluencia.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





