
Manuel Jabois: "Soy consciente de que suelo ir por la vida a tumba abierta. Y así también escribo"
LiteraturaManuel Jabois: "Soy consciente de que suelo ir por la vida a tumba abierta. Y así también escribo"El escritor y periodista publica 'La víspera', su cuarta novela, una historia gallega de silencios familiares,...
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. LiteraturaManuel Jabois: "Soy consciente de que suelo ir por la vida a tumba abierta. Y así también escribo"El escritor y periodista publica 'La víspera', su cuarta novela, una historia gallega de silencios familiares, desapariciones, secretos, excesos, ausencias y un punto de 'thriller' con la familia como eje y como condena Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email 9 comentariosÁNGEL NAVARRETE Antonio Lucas MadridMadridSEGUIR AUTORActualizado Lunes, 25 mayo 2026 - 22:28A veces cuanto importa sucede el día antes de que las cosas empiecen a ocurrir. Los preparativos para un viaje, la jornada previa a un encuentro deseado, la fantasía disparada por cómo será aquello que por fin mañana estará ahí.
Un cumpleaños, por ejemplo. La víspera de algo es un espacio gigante de ficción, de posibilidad, de fantasía, de inquietud. La víspera es en ocasiones mejor que la fiesta, porque uno imagina con ganas y todo aún es factible.
Los detalles
Una familia es una víspera en sí misma: cada día puede ser el previo de algo grande o de nada. Mucho de lo que en ella sucede se pensó antes de otro modo. La familia, según Simone de Beauvoir, es (entre otras certezas) el primer estadio humano de la corrupción.
Y entonces Manuel Jabois le da tres vueltas a la idea y arma una novela estupenda sobre eso mismo de lo que hablamos: una familia. Una familia extraña, como todas observadas de cerca. Una familia caudalosa de secretos.
"Porque una familia sin secretos es una secta", dice. Manuel Jabois le dio el título de La víspera y la publica Alfaguara al cuidado de Carme Riera. En la novela cabe un tratado de soledades, de extrañezas, de incomunicación, de apariencias.
Qué dicen los expertos
También dos desapariciones. Y una ronda de fracasos. Y una madre que todo lo mueve, todo lo tapa, todo lo calla y todo lo puede.
Amalia Constenla es la madre a punto de celebrar un cumpleaños, el 65, que será mañana mismo. Tuvo al primer hijo con 14 y de eso en casa no se habla. Incapaz de sentir un gramo de emoción por casi nada.
Adora a Chami Palmeira, el primogénito. Y mantiene a raya a Mon, el pequeño. Con su marido, Ramón, establece la misma relación que cualquiera puede desarrollar con un palo del Brasil: dejarlo ahí y regarlo poco.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





