
Mujer denunció acoso en el restaurante de Karol G en Medellín tras negarse a dar propina: “No es un servicio obligatorio”
La experiencia de una usuaria de TikTok en el restaurante Provenza de Karol G desató una discusión sobre las prácticas en torno a la propina en locales de Medellín, Antioquia. En su testimonio, la joven relató: “Story...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. La experiencia de una usuaria de TikTok en el restaurante Provenza de Karol G desató una discusión sobre las prácticas en torno a la propina en locales de Medellín, Antioquia. En su testimonio, la joven relató: “Story time de cuando nos hostigaron en el restaurante de Karol G por no querer incluir la propina”. Ella contó que acudió al lugar con amigos para celebrar su cumpleaños.
El ambiente y la comida, según narró, resultaron agradables, pero el conflicto surgió al momento de pagar. Cuando la mesera preguntó si deseaban incluir el servicio, la joven respondió: “No, gracias”. La ciudadana explicó que solo acepta dar la propina cuando la atención le resulta excepcional.
Los detalles
La reacción del personal sorprendió al grupo. La mesera insistió: “Pero pues solamente son como veinte mil o treinta mil pesos”, y ofreció mostrar la diferencia en la factura. La situación se tornó incómoda cuando una supervisora intervino, señalando la mesa y preguntando: “¿Qué no les gustó del servicio?
La joven aclaró: “Nada, todo estuvo superbién, la comida superrica, todo muy bien, ¿por qué? Al final, sintió presión por parte del personal para que pagaran la propina, lo que describió como un momento bochornoso. Y añadió que la situación se puso más molesta cuando fue al baño del lugar: “Cuando estábamos en el baño, la señora que nos atendió iba a entrar al baño y apenas nos vio, literalmente, hizo como: “¡Ah!
Y me estresa, me estresa porque últimamente todos los restaurantes en Medellín la están volviendo, parce, horrible al momento de ir a pagar una cuenta". Además, afirmó que esa es una actitud que parece extenderse a la mayoría de restaurantes en Medellín: “Yo no necesito que me digan ni linda, ni bella, ni preciosa, nada. Porque el momento de que después de toda la lambonería llega la cuenta y uno dice que no desea incluir el servicio, lo miran como culo, le tiran la factura a uno” puntualizó.
La situación generó reacciones encontradas en redes sociales. Algunos usuarios defendieron la postura de la joven, afirmando: “Yo nunca acepto pagar la propina, prefiero darle aparte al mesero que me atendió y ya”. Otros consideraron que siempre es necesario dejar propina: “Siempre hay que incluir la propina, por cultura, respeto y agradecimiento a las personas que nos están atendiendo”.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





