
Natalia Jiménez, dermatóloga, advierte: "Si estamos muchas horas con aire acondicionado vamos a notar la piel más deshidratada"
Vida SaludableNatalia Jiménez, dermatóloga, advierte: "Si estamos muchas horas con aire acondicionado vamos a notar la piel más deshidratada"La doctora del Grupo Pedro Jaén explica que los contrastes térmicos favorecen...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Vida SaludableNatalia Jiménez, dermatóloga, advierte: "Si estamos muchas horas con aire acondicionado vamos a notar la piel más deshidratada"La doctora del Grupo Pedro Jaén explica que los contrastes térmicos favorecen una piel más reactiva. Este es su truco para evitarlos en verano: "Apaga el aire acondicionado un tiempo antes de salir de casa". CRISTINA GALAFATE Actualizado Sábado, 11 julio 2026 - 00:24 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Enviar por emailNatalia Jiménez, dermatóloga de Grupo Pedro Jaén.
Andrea Combalia Dermatóloga: "El acné en adultos es un problema de la sociedad occidental estresada" Ola de calor El truco de una nutricionista: "Lo ideal es empezar con un vaso de agua y luego comer" Dra. Natalia Jiménez Esta es la rutina minimalista que recomienda una dermatóloga para una buena piel Pasas ocho horas delante de una pantalla de ordenador con el aire acondicionado a 20 grados. Sales a la calle y el coche está a 50ºC (no exageramos, prueba a aparcarlo en un descampado al sol), así que lo vuelves a poner a tope.
Los detalles
O coges el transporte público y adivina si hará frío o calor. Regresas a casa y otra vez a salvo dándole al botón. Y por fin, a las nueve de la noche, otra vez a pisar la calle, pero el calor sigue.
Ojos que escuecen, piel tirante, labios agrietados... Preguntamos a una dermatóloga por qué el mismo aire que nos refresca por fuera nos reseca por dentro. Y su respuesta es fisiológica: "El aire acondicionado, sobre todo cuando se utiliza a temperaturas muy bajas, reduce la humedad del ambiente, y eso reseca tanto la piel como las mucosas, incluso garganta, cuanto más tiempo estás expuesta.
Si estamos muchas horas vamos a notar la piel más deshidratada", advierte Natalia Jiménez, doctora en Grupo Pedro Jaén. Contrastes térmicosAdemás, la experta asegura que la piel se vuelve más sensible por estos choques térmicos: "Al pasar de un sitio interior a temperaturas muy bajas al exterior con temperaturas tan altas, la piel se ve forzada a acostumbrarse a un cambio bastante brusco de temperaturas, superiores a 10 grados en la mayor parte de los casos, y eso sí que puede hacer que esté más reactiva". Esta fluctuación puede condicionar que la función de la barrera de la piel esté peor y notemos reactividad y rojeces, asevera la dermatóloga: "Los capilares, los vasos sanguíneos más superficiales de la piel, van a estar más contraídos en el interior por el aire acondicionado, debido al frío, y se van a vasodilatar, se harán más grandes, en el exterior".
En este contexto, la dermatóloga observa en consulta que personas que ya tienen alguna enfermedad de base, como la rosácea, pueden empeorar por estos cambios bruscos de temperatura. Su primer consejo como profesional es "subir un poco los grados", que no sea tan exagerado el frío para luego usar manga larga. Además, Jiménez tiene un truco: "Intentar que la piel se aclimate progresivamente, no pasar del interior con aire a tope al exterior con mucho calor.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





