
Neutralizar el voto de centro, consolidar el conservador y conquistar las capitales: los retos de Abelardo de la Espriella para ganar la presidencia
La primera vuelta presidencial celebrada el 31 de mayo de 2026 en Colombia dejó configurado un escenario de alta competencia entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, candidatos que se enfrentarán en segunda vuelta...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: La primera vuelta presidencial celebrada el 31 de mayo de 2026 en Colombia dejó configurado un escenario de alta competencia entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, candidatos que se enfrentarán en segunda vuelta 21 de junio luego de que ninguno alcanzara la mayoría absoluta de los votos válidos. De acuerdo con los resultados oficiales de la Registraduría Nacional del Estado Civil, Abelardo de la Espriella obtuvo 10. 499 votos, equivalentes al 43,74% de la votación, mientras que Iván Cepeda alcanzó 9.
361 sufragios, correspondientes al 40,90%. La diferencia entre ambos aspirantes fue de 673. 138 votos, un margen que lo ubicó en el primer lugar de la contienda, pero que mantiene abierta la disputa por la Presidencia de la República.
Los detalles
En medio del proceso de reacomodación política que suele producirse entre la primera y la segunda vuelta, las campañas se encuentran concentradas en consolidar apoyos, atraer nuevos votantes y definir estrategias para conquistar los segmentos electorales que quedaron huérfanos tras la eliminación de las demás candidaturas. Ante este panorama, Infobae Colombia consultó a Omar Oróstegui, profesor del Laboratorio de Gobierno de la Universidad de La Sabana (GovLab), y a Sergio Morales, experto en Derecho Constitucional de la misma institución, para analizar cuáles son los principales desafíos que enfrenta De la Espriella para conservar la ventaja alcanzada y llegar a la Casa de Nariño. Evitar la abstención y consolidar el voto de la derechaAunque finalizar en el primer lugar representa una posición favorable, los expertos advierten que una ventaja obtenida en la primera vuelta no necesariamente garantiza el triunfo en la segunda.
En elecciones con márgenes relativamente estrechos, los niveles de participación pueden convertirse en un factor decisivo, especialmente si una parte del electorado considera que el resultado está asegurado y reduce su disposición a acudir nuevamente a las urnas. Para Oróstegui, el primer reto de la campaña de De la Espriella consiste precisamente en evitar que la confianza generada por el liderazgo en las encuestas y por los resultados de la primera ronda termine afectando la movilización de sus propios simpatizantes. “Abelardo de la Espriella debe mantener y asegurar el respaldo de quienes ya lo acompañan, evitando que la confianza derivada de su ventaja inicial se traduzca en abstención”, explicó el académico.
El experto señaló que, paralelamente, el candidato deberá ampliar la coalición electoral que logró construir durante la primera fase de la campaña. Esto implica buscar el respaldo de votantes que apoyaron otras candidaturas de derecha y que ahora tendrán que definir su posición frente a los dos finalistas. “Además, necesita ampliar su base electoral, especialmente entre sectores de derecha que pudieron haber apoyado otras candidaturas en la primera vuelta”, afirmó.
Qué dicen los expertos
La discusión sobre esos apoyos ha adquirido relevancia después de los análisis que apuntan a una posible transferencia de votos provenientes del electorado que respaldó a Paloma Valencia. Según explicó, una parte de esa migración de votos ya se habría producido incluso antes de la jornada electoral del 31 de mayo, cuando algunos sectores conservadores comenzaron a concentrar su apoyo en la candidatura de De la Espriella. No obstante, advirtió que dentro de ese mismo universo existen votantes con posiciones más moderadas.
“No puede asumirse como una transferencia completamente automática. Dentro de esa base hay sectores conservadores más moderados que pueden sentirse incómodos con una opción percibida como más radical o confrontacional”, indicó. Pese a ello, el académico considera que las probabilidades favorecen al candidato en la disputa por ese segmento electoral.
“Aun así, existe una probabilidad alta, incluso superior al 60%, de que buena parte de esos electores termine respaldando a De la Espriella, especialmente después de las señales de simpatía expresadas por el expresidente Álvaro Uribe. En ese sector político, su liderazgo sigue teniendo un peso importante y puede orientar la decisión de muchos votantes hacia esa candidatura”, agregó. El desafío de neutralizar el voto de centroOtro de los principales interrogantes de la segunda vuelta gira alrededor del comportamiento que tendrán los ciudadanos que respaldaron candidaturas de centro durante la primera ronda.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





