
No importa la dosis o el trimestre: el paracetamol en el embarazo no aumenta el riesgo de autismo
Durante los últimos meses, pocas alertas médicas generaron tanta angustia entre las mujeres embarazadas como la sospecha de que tomar paracetamol para el dolor de cabeza o la fiebre pudiera dañar el cerebro del futuro...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Durante los últimos meses, pocas alertas médicas generaron tanta angustia entre las mujeres embarazadas como la sospecha de que tomar paracetamol para el dolor de cabeza o la fiebre pudiera dañar el cerebro del futuro hijo. La novedad más reciente llega desde una investigación internacional publicada en JAMA Internal Medicine, que analizó datos de Hong Kong y concluyó que la exposición prenatal al paracetamol no se asoció con un mayor riesgo de TEA ni de TDAH cuando se controlaron los factores familiares mediante un diseño de comparación entre hermanos. El estudio partió de una cohorte de 708.
020 pares madre-hijo en Hong Kong (aproximadamente el 43,3% con exposición prenatal al paracetamol) y construyó una cohorte emparejada de hermanos para el análisis. En ese diseño, los autores evaluaron 124. 333 niños para TEA y 97.
Los detalles
285 para TDAH: en los análisis entre hermanos, la exposición prenatal al paracetamol no se asoció con TEA (cociente de riesgos ajustado 1,00; IC 95%: 0,91-1,11) ni con TDAH (cociente de riesgos ajustado 1,01; IC 95%: 0,93-1,08). Además, el resultado se mantuvo, según el trabajo, independientemente del momento de exposición durante el embarazo, el patrón de uso y la dosis acumulada. Qué midió el estudio y por qué el diseño entre hermanos es claveEl objetivo de la investigación fue evaluar si el paracetamol (acetaminofén) se asociaba con TEA o TDAH en la descendencia una vez considerados los factores de confusión familiares no medidos.
Para eso, los investigadores usaron registros electrónicos de salud anonimizados y definieron la exposición prenatal a partir de datos de dispensación, con información sobre nombre del medicamento, concentración, dosis y fechas de prescripción. El punto central fue el emparejamiento de hermanos: en lugar de comparar niños de familias completamente distintas, el análisis se enfocó en hermanos biológicos nacidos de la misma madre, con embarazos discordantes (en uno hubo exposición prenatal al paracetamol y en el otro no). El supuesto del diseño es que, al compartir la misma base genética materna y un entorno doméstico similar, se reduce el sesgo de confusión familiar que puede distorsionar asociaciones observadas en estudios convencionales.
Los autores también definieron cómo identificaron los diagnósticos: TEA y TDAH según códigos de la Clasificación Internacional de Enfermedades, Novena Revisión, Modificación Clínica (TEA, código 299; TDAH, código 314), o bien por una receta para fármacos específicos autorizados en Hong Kong para TDAH (metilfenidato, atomoxetina o lisdexanfetamina). Resultados: sin señales por dosis, trimestre ni patrón de usoDe acuerdo con los puntos clave del artículo, los hallazgos nulos fueron consistentes “independientemente del momento, el patrón y la dosis” de exposición prenatal al paracetamol. El estudio describió patrones de uso como esporádico, intermitente y persistente, y señaló que los resultados se mantuvieron en análisis de sensibilidad.
Qué dicen los expertos
Un dato relevante del trabajo es que, aunque en los análisis de cohortes convencionales se observaron asociaciones positivas, estas no se sostuvieron al aplicar el emparejamiento entre hermanos. En ese marco, el estudio interpretó que las señales previas reportadas en investigaciones observacionales podrían estar “considerablemente sesgadas” por factores familiares no medidos. La prueba de control negativo: qué significa que aparezca “riesgo” antes del embarazoLa investigación incorporó un control negativo: la exposición al paracetamol antes del embarazo.
Según las conclusiones del trabajo, también se observaron asociaciones positivas en análisis convencionales cuando la exposición ocurrió antes de la gestación para TEA (HR 1,12; IC 95%: 1,08-1,17) y TDAH (HR 1,24; IC 95%: 1,20-1,28). En los términos del propio estudio, ese patrón refuerza la lectura de que las asociaciones detectadas en análisis tradicionales podrían responder a características estables de la madre y del entorno familiar, más que a un efecto atribuible al fármaco durante la gestación. Antecedentes: qué se sabía hasta ahoraAntes de esta publicación en JAMA Internal Medicine, Infobae ya había informado sobre otras investigaciones que abordaron el mismo debate.
En una nota previa, se describió un metaanálisis internacional publicado en The Lancet Obstetrics, Gynecology & Women’s Health, dirigido por investigadores de City St George’s de la Universidad de Londres, que concluyó que no existía relación entre el uso de paracetamol durante el embarazo y el riesgo de autismo, TDAH o discapacidad intelectual en los hijos. Ese análisis incluyó 43 investigaciones previas con altos estándares metodológicos. En esa misma cobertura, se reportó que el metaanálisis analizó a 262.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





