
Noruega recuerda a las víctimas de la matanza ultraderechista de Utoya: "No fue un desastre natural"
Noruega recuerda este miércoles a las víctimas del atentado contra un campamento político en la isla de Utoya, que se saldó con 69 jóvenes asesinados, 77 en total contando los ataques en el centro de Oslo, cuando se...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Noruega recuerda este miércoles a las víctimas del atentado contra un campamento político en la isla de Utoya, que se saldó con 69 jóvenes asesinados, 77 en total contando los ataques en el centro de Oslo, cuando se cumplen 15 años de la matanza perpetrada por el activista ultraderechista Anders Breivik. En un acto en la capital noruega, el primer ministro, Jonas Gahr Store, ha hecho hincapié en la naturaleza ideológica del ataque que se llevó por delante la vida de decenas de miembros de la Liga de los Jóvenes Laboristas (AUF por sus siglas en noruego), vinculadas al partido al que pertenece Store. "No se trató de un desastre natural fortuito.
Fue un ataque dirigido contra la AUF y el Partido Laborista, contra jóvenes que trabajaban por la democracia noruega y que tenían un auténtico compromiso social", ha afirmado en el acto en conmemoración, en el que ha advertido de que la sociedad noruega "no está inmunizada contra el terrorismo". Store ha alertado así de que el extremismo de derecha se ha convertido en "una grave amenaza para la seguridad" en el país nórdico. "Es muy doloroso pensarlo, pero esa es la realidad", ha insistido en su discurso 15 años después del ataque de Utoya.
Los detalles
Por su lado, el actual ministro de Finanzas noruego, Jens Stoltenberg, que en 2011 ocupaba el puesto de primer ministro, ha señalado en declaraciones al diario 'VG' que el foco hay que ponerlo en "quienes fueron asesinados y mostrar solidaridad con todos aquellos que viven con el dolor". "También es un día para movilizarnos en defensa de los valores que fueron atacados", ha afirmado. El ataque comenzó la tarde del día 22 de julio cuando Breivik detonó un coche bomba en el barrio del gobierno ejecutivo en Oslo, cerca de la oficina de Stoltenberg, una explosión que dejo ocho muertos e hirió a más de 200 personas.
En plena confusión, el atacante vestido con un uniforme de policía hecho en casa se dirigió al campamento juvenil de la AUF y abrió fuego de forma indiscriminada contra los participantes matando a 69 personas en dicha isla de Utoya, dejando el ataque más mortífero en Noruega desde la Segunda Guerra Mundial. De ideología de ultraderecha, Breivik justificó la masacre por considerarla necesaria para evitar la "destrucción cultural" de Noruega, antes del atentado publicó un manifiesto en el que arremetía contra los "traidores" e izquierdistas por su endeble postura ante la inmigración. Fue condenado a 21 años de prisión y su condena podría ampliarse a su conclusión si las autoridades noruegas consideran, pasado ese tiempo, que sigue siendo un peligro para la sociedad.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




