
Néstor Lorenzo defendió a Colombia por la polémica del acto de entrega del pabellón nacional y fijó la final como meta en el Mundial 2026
Néstor Lorenzo rompió el silencio sobre la polémica del acto protocolario del 4 de junio en la que el plantel de la selección Colombia recibió el pabellón nacional de parte del presidente Gustavo Petro, antes de...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Néstor Lorenzo rompió el silencio sobre la polémica del acto protocolario del 4 de junio en la que el plantel de la selección Colombia recibió el pabellón nacional de parte del presidente Gustavo Petro, antes de emprender rumbo a San Diego de cara al inicio del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. En la rueda de prensa previa al partido, el seleccionador nacional defendió a sus jugadores ante los medios acreditados, sin rodeos. “Fuimos a un acto protocolario que lo hicimos con respeto y con mucho orgullo”, sostuvo.
Para el entrenador, recibir la enseña nacional fue un gesto que el grupo tiene “bien asumido” desde su llegada al cargo. “Ha habido malas interpretaciones, videos cortados, cosas que se están hablando”, señaló, y remarcó que la selección “siempre bregó por la unión, por la entrega, por hacer las cosas de corazón, con amor”. El técnico subrayó que el compromiso con la bandera no es nuevo ni circunstancial.
Los detalles
Recordó que en las arengas previas a los partidos, el capitán de turno convoca al grupo con una consigna fija: “Jugamos para todos, jugamos para cincuenta millones de colombianos y jugamos para darle alegría a ellos”. “Ese compromiso que asumimos ayer recibiendo la enseña patria lo tenemos asumido ya de por sí, desde siempre”, sostuvo. Añadió que el grupo está “comprometido cien por ciento con la camiseta y la bandera de Colombia para todos, para los cincuenta millones”.
Sobre el manejo interno de las presiones externas, Lorenzo fue categórico: “El grupo ya está acostumbrado a estas cosas. Siempre digo que tenemos que estar blindados tanto a las críticas como a los elogios, y la crítica hacerla internamente”. La autocrítica por el partido ante Costa RicaCon la polémica abordada, Lorenzo pasó al análisis futbolístico.
El técnico reconoció que el equipo arrancó el partido ante Costa Rica por debajo de su nivel y señaló dos problemas concretos que el cuerpo técnico identificó en el cierre posterior al encuentro. “Empezamos muy imprecisos, nos costó al inicio”, admitió. El primer déficit fue colectivo: la presión sobre el rival no funcionó como un movimiento coordinado.
Qué dicen los expertos
El segundo, individual: “Hay una actitud individual en el ir a la pelota, en el ir al hueso, que necesitamos mejorar”. El entrenador reconoció también que el partido estuvo lejos de ser un ensayo ideal. “Nunca habíamos jugado en casa con el estadio así”, dijo, en referencia al ambiente generado por la afición.
Enumeró los factores que distorsionaron el juego: el miedo a las lesiones, la cantidad de cambios realizados y el poco tiempo efectivo de juego. “Se desvirtuó mucho, se jugó muy poco. Tenemos que mejorar sin duda”, insistió Lorenzo, y depositó en el partido ante Jordania la expectativa de ver reflejado ese progreso.
Jordania, un rival de doble filo en la antesala del MundialSobre las expectativas frente al próximo duelo ante el cuadro asiático, Lorenzo fue rotundo: “Ni una derrota ni una victoria marca el futuro. Para ganar confianza, que es muy importante en este tipo de torneos, sería muy bueno hacer un buen partido y ganar”, apuntó. El técnico también ofreció su lectura táctica del rival, destacando que guarda similitudes con Uzbekistán, el primer rival de Colombia en el Mundial: ambos equipos trabajan con línea de cinco y pueden alternar entre un 5-3-2 y un 5-4-1.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





