
“Ojos de muñeca”: cómo es la técnica que promete cambiar el color del iris, pero preocupa a los expertos por sus riesgos
En una clínica de París, Francia, una mujer observa en un espejo el resultado de una cirugía que acaba de transformar el color de sus ojos de marrón a verde. La escena, recogida por el portal de noticias digital The New...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. En una clínica de París, Francia, una mujer observa en un espejo el resultado de una cirugía que acaba de transformar el color de sus ojos de marrón a verde. La escena, recogida por el portal de noticias digital The New York Times, ilustra un fenómeno en auge: personas de diferentes países viajan a la capital francesa para someterse a una intervención estética que promete cambiar la mirada de manera permanente. El procedimiento, conocido como Queratopigmentación Anular Asistida por Láser de Femtosegundo (FLAAK) y denominado popularmente como “ojos de muñeca”, fue desarrollado por el oftalmólogo francés Francis Ferrari, quien desde hace más de una década ofrece esta opción a quienes buscan modificar el color natural de sus ojos.
La popularidad de la técnica creció gracias a la difusión en redes sociales y testimonios de pacientes satisfechos. Sin embargo, la comunidad oftalmológica internacional mantiene fuertes reservas y alerta sobre los riesgos asociados. Mientras tanto, clínicas rivales replican el método, y la demanda sigue en aumento, a pesar de advertencias y la ausencia de aprobación por parte de autoridades sanitarias como la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA).
Los detalles
La cirugía que transforma la miradaLa intervención desarrollada por Ferrari en la clínica New Eyes Paris consiste en la inyección de pigmentos minerales en la córnea. “El color del ojo lo determina el iris, y no vamos a cambiar el color del iris. Lo que haremos es ocultar el color del iris tiñendo el espacio que hay delante de la córnea”, explicó Ferrari a una de sus pacientes, según recogió The New York Times.
El procedimiento se realiza bajo anestesia local y dura menos de una hora. Una vez completada la intervención, la recuperación suele requerir solo un día. La clínica, ubicada en Sexto Distrito de París, recibió a más de 2500 pacientes de diversas nacionalidades.
La mayoría busca pasar de tonos oscuros a claros, eligiendo entre una paleta de colores que abarca desde verde pistacho y oliva hasta azul Riviera, dorado miel y océano. El costo de la cirugía se sitúa en torno a 7000 euros (aproximadamente USD 8100), con un depósito reembolsable en caso de que el paciente no sea candidato. Según Ferrari, el método FLAAK ofrece tres niveles de intensidad de color: suave, medio y fuerte.
Qué dicen los expertos
“El suave es muy natural, pero no se nota mucho”, detalló el médico al periódico. Muchos pacientes optan por la intensidad más alta, conscientes de que el pigmento puede perder fuerza con el tiempo. Si el resultado no es satisfactorio, es posible revertir cerca del 80% del color, aunque esto no está exento de complejidades.
Controversia y advertencias en la comunidad médicaEl auge de lo popularmente conocido como “ojos de muñeca” generó preocupación entre especialistas. La Academia Estadounidense de Oftalmología emitió dos alertas contra este procedimiento, citando riesgos como infecciones, cicatrices en la córnea, problemas graves de visión e incluso ceguera. La técnica no cuenta con la aprobación de la FDA, y existen dudas sobre los posibles efectos a largo plazo de los pigmentos empleados.
“Creo que hay mucho temor entre los oftalmólogos, sobre todo porque no hay datos a largo plazo sobre el procedimiento en sí ni sobre los pigmentos que se utilizan”, explicó la oftalmóloga Amita Vadada en declaraciones a The New York Times. La especialista enfatizó la sensibilidad del ojo como órgano inmunológico y advirtió que “incluso una inflamación leve del ojo puede provocar cicatrices permanentes, sensibilidad a la luz y dolor”. Ferrari sostiene que la técnica empleada no representa un riesgo mayor que la cirugía LASIK e incluso es menos peligrosa que el uso habitual de lentes de contacto.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





