
“Olía a mico viejo”: Martín Arzuaga revivió la anécdota del uniforme de Junior en la final de 2004
La final de la Liga BetPlay 2026-I entre Junior de Barranquilla y Atlético Nacional ha reavivado una de las rivalidades más intensas del fútbol colombiano. Después del triunfo 3-0 de los barranquilleros en el partido de...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. La final de la Liga BetPlay 2026-I entre Junior de Barranquilla y Atlético Nacional ha reavivado una de las rivalidades más intensas del fútbol colombiano. Después del triunfo 3-0 de los barranquilleros en el partido de ida, muchos aficionados han recordado las históricas definiciones entre ambos equipos. Entre ellas sobresale una anécdota tan curiosa como increíble: la vez que Junior se coronó campeón en Medellín utilizando unas camisetas de entrenamiento que, según sus protagonistas, “olían a mico viejo”.
La historia se remonta a diciembre de 2004. Junior había dado un golpe de autoridad en el partido de ida de la final al imponerse 3-0 sobre Atlético Nacional en Barranquilla. Con esa ventaja viajó a Medellín el 17 de diciembre para preparar el encuentro decisivo en el estadio Atanasio Girardot.
Los detalles
Durante su estancia en la capital antioqueña, el equipo dirigido por Miguel Augusto “el Zurdo” López realizó entrenamientos con una camiseta amarilla de práctica que nada tenía que ver con los colores tradicionales del club. En ese momento nadie imaginaba que aquella indumentaria terminaría convirtiéndose en protagonista de una de las historias más peculiares de las finales colombianas. Dos días después, el 19 de diciembre, el Atanasio Girardot estaba completamente vestido de verde para recibir el partido definitivo.
Junior salió a realizar el calentamiento con normalidad y todo parecía listo para el inicio del encuentro. Sin embargo, poco antes del compromiso surgió un problema inesperado. El cuerpo arbitral, encabezado por Óscar Julián Ruiz, notificó al conjunto barranquillero que no podía utilizar su camiseta principal rojiblanca para disputar el encuentro.
La decisión tomó por sorpresa a los jugadores y al cuerpo técnico, que tuvieron que buscar una solución de emergencia en cuestión de minutos. La primera alternativa parecía sencilla: jugar con la camiseta suplente. Pero existía un inconveniente.
Qué dicen los expertos
Aquellas prendas ya estaban estampadas con la frase “Junior Campeón”, una muestra de confianza que el cuerpo técnico consideró inapropiada antes de disputar los 90 minutos definitivos. “El Zurdo” López fue tajante y no permitió que el equipo saliera al campo con una camiseta que ya celebraba un título que aún no estaba asegurado. La confusión aumentó en el camerino visitante.
En medio del caos apareció Jorge “Gomita” Gómez, utilero del Independiente Medellín en aquella época, quien ofreció una salida inesperada: prestar camisetas del conjunto rojo antioqueño para que Junior pudiera disputar el partido. La idea parecía descabellada, pero era una solución real. Sin embargo, rápidamente fue descartada porque las prendas tenían patrocinadores distintos y utilizar una camiseta ajena podía generar problemas reglamentarios y comerciales.
Cuando parecía que no había salida, apareció el hombre que terminaría resolviendo el problema: Léider Frías, utilero de Junior. Su propuesta fue tan sencilla como desesperada: utilizar las camisetas amarillas con las que el plantel había entrenado dos días antes en Medellín. Había un detalle importante.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





