
Pedro Rosemblat se metió en las polémicas por la victoria de Argentina sobre Egipto: “Todas estupideces”
La remontada de Argentina sobre Egipto en los octavos de final del Mundial 2026 fue uno de los partidos más tensos del torneo: la Selección llegó al último cuarto de hora perdiendo 2 a 0 y necesitó tres goles en 13...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. La remontada de Argentina sobre Egipto en los octavos de final del Mundial 2026 fue uno de los partidos más tensos del torneo: la Selección llegó al último cuarto de hora perdiendo 2 a 0 y necesitó tres goles en 13 minutos para clasificarse a cuartos de final. Pero el debate no terminó con el pitazo final. Apenas conocido el resultado, las redes sociales se llenaron de teorías sobre arbitrajes favorables, mundiales comprados y conspiraciones contra los africanos.
El propio goleador egipcio Mostafa Ziko salió a declarar que el torneo estaba “amañado para Argentina”. Fue en ese clima que Pedro Rosemblat publicó una serie de historias en sus redes sociales para desmontar punto por punto cada una de las acusaciones y defender la clasificación albiceleste, lograda con un 3 a 2 en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. El partido había sido un torbellino.
Los detalles
Argentina llegó al último cuarto de hora perdiendo 0 a 2, con Lionel Messi sin poder convertir —incluyendo un penal errado en la primera mitad— y con la eliminación como amenaza concreta. Los goles de Yasser Ibrahim en el minuto 15 y de Ziko en el 67 pusieron a los faraones a un paso de los cuartos de final. Pero la reacción albiceleste fue tan veloz como el propio desmoronamiento: Cristian “Cuti” Romero descontó en el 79, Messi empató de volea en el 83 —su octavo gol en el torneo, que lo dejó como máximo goleador en solitario— y Enzo Fernández cerró la remontada en el minuto 90+2 con un cabezazo tras un centro medido de Lautaro Martínez.
Junto con la euforia por la clasificación, llegó la polémica. El segundo gol de Egipto había sido anulado por el VAR, y esa decisión fue el principal argumento de quienes cuestionaron el resultado. Rosemblat fue directo al punto: “Hay falta contra Lisandro Martínez en el inicio de la jugada que termina con el gol anulado a Egipto.
Se llamó al VAR, se vio la falta. La falta del mediocampista egipcio Marwan Attia sobre Martínez fue el origen de la jugada, y la tecnología disponible en este Mundial —que amplió el uso de revisiones para detectar infracciones en el origen de las jugadas de gol— habilitó la anulación. El conductor del programa Industria Nacional en el canal de streaming Gelatina, también se refirió a otra de las acciones discutidas: una posible infracción de Julián Álvarez sobre Mohamed Salah en el área, en la jugada que derivó en el gol de Enzo Fernández.
Qué dicen los expertos
“Ni el propio Salah pide penal cuando Julián Álvarez le roba la pelota en el área para el contraataque que desemboca en el gol de Enzo Fernández. No fue falta, correcta decisión”, sostuvo el presentador, apuntando a que el propio jugador egipcio, con su reacción en el campo, confirmó que no hubo infracción. Pero el análisis de Rosemblat no se limitó a los aspectos técnicos del partido.
Lo que más espacio ocupó en sus historias fue la respuesta a la ola de teorías conspirativas que se extendió por las redes sociales en varios países de América Latina. “Los medios y las redes de muchos boludos se suman a una campaña de desprestigio contra nuestra Selección”, escribió. Y enumeró los argumentos que circulaban: “Que los jugadores son racistas, que Messi es sionista, que nos ayudan los árbitros y que compramos la FIFA.
Todas estupideces para que reproduzcan los que no pueden aceptar que un país como el nuestro sea una potencia en el deporte más popular del mundo”. Tampoco reservó su ironía para los críticos externos y también apuntó a quienes, desde dentro del país, se sumaron al coro de cuestionamientos: “Es una alegría verlos llorar y es una pena que haya argentinos que se suban a estas pavadas”, cerró ese tramo. Rosemblat también se preguntó si detrás de esa campaña podría haber intereses vinculados a las apuestas deportivas, aunque descartó la hipótesis de inmediato: “Probablemente no, porque ni siquiera hace falta orquestar la expansión de teorías idiotas en esta época, se expanden solas”, escribió.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





