
Peronismo roto: La Cámpora acusa a Kicillof de intentar armar un kirchnerismo sin Cristina
La última semana de junio tuvo un eje distintivo en el peronismo. Hubo una avanzada muy potente contra Axel Kicillof por parte de distintos dirigentes del universo kirchnerista. La interna por los liderazgos y la...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. La última semana de junio tuvo un eje distintivo en el peronismo. Hubo una avanzada muy potente contra Axel Kicillof por parte de distintos dirigentes del universo kirchnerista. La interna por los liderazgos y la construcción de un nuevo esquema electoral sumó un capítulo marcado por las diferencias que, a esta altura del partido, algunos dirigentes de peso consideran que son irreconciliables.
Nombrándolo o poniéndolo en la mira sin explicitar su nombre, el cristinismo lanzó un sinfín de críticas y chicanas contra el gobernador bonaerense. Todos contra Kicillof. Máximo Kirchner, Teresa García, Sergio Berni, Emmanuel González Santalla, Facundo Tignanelli y Guillermo Moreno.
Los detalles
El Gobernador bajó la orden de no responder. Solo Carlos Bianco dijo que había algunos sectores más enfocados en criticar a los dirigentes del peronismo que a Javier Milei. Tal vez lo más extraño de la avanzada haya sido no tener en cuenta el preconcepto que tiene el cristinismo sobre Kicillof, al acusan de victimizarse en forma sistemática.
Fue tan evidente el encadenamiento de cuestionamientos públicos que, sin quererlo, el mandatario bonaerense terminó quedando en el lugar de víctima, dentro de una interna en la que no hay triunfadores. Todos, en mayor o menor medida, salen heridos. En el kicillofismo tiene una hipótesis que articula su estrategia en la interna.
Creen que les sirve que La Cámpora y el sector más duro del cristinismo cuestionen a Kicillof. Advierten que, lejos de desgastarlo, exponen la diferencia entre el Gobernador y el sector que lidera Cristina Kirchner. Es, entonces, una buena forma de desmarcarse sin pagar el costo político de hacerlo, como sucedió cuando el año pasado decidió desdoblar los comicios provinciales de los nacionales.
Qué dicen los expertos
Tras la continuidad de días afiebrados, en el cristinismo tienen una conclusión contundente sobre el proyecto político que encarna el mandatario bonaerense. “Axel quiere un kirchnerismo sin Cristina”, graficó un dirigente muy importante de La Cámpora. “Tiene una decisión tomada de construir sin Cristina.
Por eso no va a visitarla”, agregó. En el corazón de cristinismo no tomaron bien el mensaje que Kicillof deja correr sobre el lugar que debe tener la ex Jefa de Estado en el próximo armado electoral. “Cristina no es una más.
No es un dirigente más. La relación está cada vez más agrietada”, sostienen cerca de la ex presidenta, donde consideran una subestimación de su liderazgo los movimientos de Kicillof que incluyen su figura. El mandatario bonaerense sostiene en privado que la ex mandataria tiene que ser parte del proyecto político del peronismo en el 2027.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





