¿Por qué ha fracasado Starmer? El 'starmismo' nunca existió
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No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Contenido solo para suscriptores¿Por qué ha fracasado Starmer? El 'starmismo' nunca existióLa crisis política británicaEl primer ministro no creía en los fuegos artificiales, sino en el progreso incremental, pero los votantes no tienen paciencia Video Rafael RamosLondres. Corresponsal 23/06/2026 06:00 Actualizado a 23/06/2026 08:46 Nelson Mandela representó el triunfo de la esperanza sobre el miedo, Winston Churchill sostenía que para las optimistas las calamidades constituyen una oportunidad, y los jugadores del Alcoyano tenían tanta moral que, perdiendo por goleada, se enfadaron cuando el árbitro los sacó de su miseria pitando la hora un minuto antes de tiempo.
En 1954, Norberto “Pilo” Calandria pateó un saque de esquina para el Nueva Chicago argentino, y el fuerte viento hizo que el balón estuviera tanto tiempo en el aire que llegó a tiempo de rematarlo y meter gol. Andy Burnham en su regreso a la Cámara de los Comunes, ayer por la mañana Yui Mok / Ap-LaPresseEl principal pecado de Keir Starmer ha sido la incapacidad para insuflar optimismo, más en la línea del pesimismo filosófico de Arthur Schopenhauer (al menos esa es la imagen que ha transmitido), que sostenía que la vida es un ciclo constante de deseos insatisfechos que generan dolor, y el sufrimiento es la condición natural de todo ser vivo. Lo primero que dijo al asumir el poder hace dos años con una mayoría absoluta es que las arcas estaban vacías y la herencia dejada por los conservadores era todavía peor de lo que había imaginado.
Los detalles
Lee tambiénKeir Starmer dimite como primer ministro y líder laborista tras dos años desastrososRafael RamosStarmer ha sido un líder político que no ha querido ejercer de líder y que reconoce que no le gusta la políticaSu idea era pedir paciencia a los votantes, pero los votantes del 2026 la han perdido y quieren resultados inmediatos. Starmer nunca creyó en los fuegos artificiales sino en el gradualismo, un progreso lento a través de soluciones concretas a problemas y pequeños avances basados en la ecuanimidad y el respeto a la ley. Es una filosofía válida, pero nunca supo hacer un relato de ella.
Los políticos británicos más influyentes del último medio siglo son identificados con sus filosofías, ya sea el thatcherismo o el blarismo (nadie habla del “cameronismo”, el “brownismo”, el “johnsonismo” o el “sunakismo”). Stermer hizo gala de que el “starmerismo” no existía porque los grandes pensamientos no iban con él. Su paradoja es que ha sido un líder político que no se sentía líder y al que no le gustaba la política sino la gestión.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





