
Por qué la menopausia aumenta los antojos de dulces y qué hacer al respecto, según especialistas
Los antojos por los dulces, los estrógenos y el aumento del apetito están conectados por cambios hormonales que alteran la saciedad y los mecanismos de recompensa del cerebro, explican los especialistas. Estos factores...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. Los antojos por los dulces, los estrógenos y el aumento del apetito están conectados por cambios hormonales que alteran la saciedad y los mecanismos de recompensa del cerebro, explican los especialistas. Estos factores pueden empujar a desear con ansiedad chocolate, golosinas o azúcar, incluso en mujeres que antes no tenían esa inclinación. La doctora Liliana Papalia, médica U.
921) y especialista en Nutrición-Obesidad de la Universidad Favaloro, explicó a Infobae que los antojos por alimentos dulces durante la perimenopausia y la menopausia tienen una explicación biológica, hormonal y emocional. “La disminución progresiva de los estrógenos modifica la regulación del apetito en el cerebro. Estas hormonas participan en el equilibrio entre señales de hambre y saciedad, además de influir sobre el sistema de recompensa.
Los detalles
Cuando disminuyen, aumenta la tendencia a buscar alimentos altamente palatables, especialmente aquellos ricos en azúcar y grasas", describió la diplomada en Sexualidad y Neurociencias. A esto se suma otro factor muy importante: el sueño. “Los sofocos nocturnos, el insomnio y el descanso fragmentado son frecuentes en esta etapa.
Dormir poco altera hormonas como la leptina y la grelina, favoreciendo un aumento del apetito y un deseo más intenso por alimentos dulces, que aportan energía rápida", agregó la experta. Según aclaró Papalia, sería un error pensar que todo se explica por las hormonas: “La menopausia suele coincidir con un momento de grandes cambios personales: hijos que dejan el hogar, padres que envejecen, modificaciones en el trabajo, la pareja y una transformación de la propia imagen corporal. Todo esto genera estrés y una mayor carga emocional".
En ese contexto, el azúcar puede convertirse en una forma rápida de buscar alivio, advirtió la especialista en nutrición. “El cerebro no busca azúcar porque sí; muchas veces busca bienestar, el problema es que ese bienestar dura pocos minutos y el circuito vuelve a comenzar. Por eso, debemos estar atentos a que el antojo no siempre nace en el estómago.
Qué dicen los expertos
Muchas veces empieza en el cerebro, en el cansancio, en el estrés o en las emociones", alertó la doctora. En el mismo sentido, la licenciada Natalia Antar, (MN 8271, MP 4226), nutricionista del Hospital Británico y de la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (LALCEC), señaló a Infobae que es importante aclarar que “la evidencia no demuestra que la menopausia genere ‘antojos de azúcar” de forma directa, sino que los cambios hormonales y metabólicos aumentan el apetito y modifican la regulación del hambre, creando un contexto que favorece esos antojos". Y completó: “La ansiedad, el estrés, los cambios en el estado de ánimo y, especialmente, las alteraciones del sueño propias de la menopausia pueden potenciar los antojos.
La evidencia muestra que dormir poco modifica las hormonas que regulan el apetito y activa los circuitos cerebrales de recompensa, favoreciendo la búsqueda de alimentos ricos en azúcar y grasa". Cuál es el efecto del azúcar en el cuerpo durante la menopausiaLa menopausia produce una serie de cambios metabólicos que favorecen el aumento de peso, especialmente alrededor del abdomen. “Muchas mujeres creen que ‘engordan por las hormonas’.
En realidad, los cambios hormonales influyen, pero no actúan solos”, alertó la doctora Papalia. “Con la edad disminuye la masa muscular, aumenta la masa grasa y el metabolismo se vuelve más lento. Como el músculo consume más energía que el tejido adiposo, al perder masa muscular el organismo necesita menos calorías para funcionar.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




