
¿Puede mi relación con la Roomba ser una relación tóxica o es imposible llegar tan lejos con un robot aspirador?
EN PRIMERA PERSONA¿Puede mi relación con la Roomba ser una relación tóxica o es imposible llegar tan lejos con un robot aspirador?La Roomba tiene un poder sobre mí que me hace plantearme los límites de mi relación con...
No Meeting by June 30 — Where will Trump and Putin meet after that?
Surgen avances clave en el escenario mundial. EN PRIMERA PERSONA¿Puede mi relación con la Roomba ser una relación tóxica o es imposible llegar tan lejos con un robot aspirador? La Roomba tiene un poder sobre mí que me hace plantearme los límites de mi relación con los objetos, su dimensión agencial y, también, si estoy mal de la cabeza. SILVIA NIETO Actualizado Domingo, 28 junio 2026 - 00:04 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Enviar por emailUn fotograma de 'A Useful Ghost' donde una mujer se reencarna en una aspiradora.
Así me siento cuando pongo en marcha, a distancia, mi robot aspirador Roomba Mini y desde la app vigilo cómo se desplaza, dejando tras de sí un rastro de gruesas líneas verdes (lo que ya ha aspirado) sobre el mapa esquemático de la cocina o el pasillo o donde sea que esté el aparato. Ya sé que el tiempo que paso secuestrada por esta nadería podría invertirlo en asuntos más provechosos, pero hay algo en este dejarse arrastrar por la Roomba que la deja a una en plan Virila, aquel abad del monasterio de Leyre que salió al campo a meditar, se quedó pillado con el pío pío de un pájaro y al volver a la abadía resultó que habían pasado 300 años. A mí la conciencia se me desenfoca, el pensamiento se me queda suspendido y el tiempo se me pasa volando.
Los detalles
Aunque no tanto como a Virila, claro. Soy consciente de mi extraña relación con las aspiradoras aunque, eso sí, no al nivel que propone la película tailandesa A Useful Ghost (de Ratchapoom Boonbunchachoke), donde una mujer muerta regresa convertida -o mejor, reencarnada- en este electrodoméstico y sigue intentando cuidar y amar a su marido desde su inesperada nueva situación. El esposo por su parte sigue enamorado de ella, así que ambos reanudan su relación sentimental y sexual, aunque ella sea ahora una aspiradora (pese a lo surrealista de la propuesta, A Useful Ghost no juega en la liga del absurdo, sino como una oscura sátira social y política).
Si te pica la curiosidad, está en Movistar+. Como tantas personas, me extra-aficioné a las aspiradoras y los productos de limpieza durante el confinamiento por el Covid. Está más que cuantificado cómo esa fiebre se extendió por el planeta, como otro virus, un contravirus, podríamos decir.
Durante los dos primeros años fuertes de pandemia se vendieron más de 23 millones de unidades de robots aspiradores (el mercado aumentó un 40% en sólo dos años). Más allá del terror a los gérmenes, limpiar se convirtió en una mezcla de ancla psicológica, rutina tranquilizadora y, a veces, como con la Roomba y sus primas, en espectáculo contemplativo. Porque lo de quedarse mirando el robot como si fuese un pez en un acuario o un leño en el fuego...
le pasó a mucha más gente, venga, ¡confesad! El problema es que cuando algo se mueve por su cuenta y lo ves tomar decisiones -aunque sean equivocadas, como cuando se empecina en pasar por donde no debe- no puedes evitar empezar a ver en el aparato la chispa de la vida.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





