
Quién es el prófugo que Italia reclama al régimen de Nicaragua
El Gobierno de Nicaragua rompió relaciones diplomáticas con Italia luego de que el canciller italiano, Antonio Tajani, reiterara públicamente la exigencia de extradición de Alessio Casimirri, exintegrante de las...
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Surgen avances clave en el escenario mundial. El Gobierno de Nicaragua rompió relaciones diplomáticas con Italia luego de que el canciller italiano, Antonio Tajani, reiterara públicamente la exigencia de extradición de Alessio Casimirri, exintegrante de las Brigadas Rojas condenado en Roma por el secuestro y asesinato del primer ministro Aldo Moro en 1978. La decisión se produjo tras una intervención de Tajani durante un encuentro del Partido Popular Europeo celebrado en Madrid, en la que calificó a Nicaragua de gobierno “extremista” por seguir dando protección a Casimirri. El funcionario añadió que la justicia italiana ha presentado reiteradas solicitudes de extradición, todas sin respuesta por parte de Managua.
El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo respondió con la ruptura de relaciones. “Ante las injustificadas, agresivas e irresponsables declaraciones del canciller de la República Italiana, don Antonio Tajani, que ha insultado, fuera de todas las normas del respeto a las relaciones entre pueblos y gobiernos, con arrogancia europea, al pueblo y gobierno de Nicaragua, como contundente expresión de nuestra soberanía y dignidad nacional, estamos informando al gobierno de Italia y en particular, al canciller Antonio Tajani, que rompemos toda relación diplomática con el gobierno de Italia”, expresó el régimen de Nicaragua en una nota de prensa divulgada a través de medios oficialistas. El Gobierno nicaragüense, que otorgó la nacionalidad a Casimirri y permitió su establecimiento como empresario en el país, nunca ha atendido las solicitudes formales de extradición remitidas por los tribunales italianos.
Los detalles
El caso Moro es uno de los crímenes políticos más resonantes del siglo veinte. Aldo Moro fue primer ministro de Italia en dos ocasiones y, el 16 de marzo de 1978, fue secuestrado por un comando de al menos diez integrantes de las Brigadas Rojas que además asesinó a los cinco agentes de su escolta. La intención original, se presumió entonces, era canjear al político demócrata cristiano por prisioneros de la organización armada.
Sin embargo, cincuenta días después de su secuestro, Moro apareció muerto, acribillado a balazos, en el maletero de un automóvil Renault 4 rojo estacionado en la via Caetani, en el centro de Roma. La justicia italiana atribuyó el crimen a las Brigadas Rojas y consideró a Casimirri parte del comando que ejecutó la emboscada. Según reconstruyó el diario italiano Il Giornale, Casimirri, cuyo nombre de guerra dentro de la organización era “Camillo”, condujo uno de los vehículos que bloqueó la ruta de escape de la escolta de Moro durante el secuestro.
Era hijo de Luciano Casimirri, quien se desempeñó como responsable de la oficina de prensa del diario vaticano L’Osservatore Romano. Antes de sumarse a las Brigadas Rojas, había militado en Potere Operaio, otro grupo de la izquierda extraparlamentaria italiana. Tras los hechos, Casimirri huyó de Italia a comienzos de los años ochenta.
Qué dicen los expertos
En 1983 se instaló en Nicaragua, donde cinco años más tarde recibió la nacionalidad. Entró al país bajo el nombre de Guido di Giambattista, y su asilo político quedó fundamentado en que era perseguido en su país natal por su pertenencia a las Brigadas Rojas, organización de izquierda que la justicia italiana calificó como terrorista. Eran los años de la revolución sandinista, y Nicaragua se había convertido en un refugio para perseguidos de diverso signo: militantes de ETA, guerrilleros montoneros argentinos y hasta narcotraficantes como Pablo Escobar Gaviria buscaron entonces la protección del gobierno sandinista.
En una de las pocas entrevistas en las que ha hablado sobre su caso, concedida a la revista Magazine del diario La Prensa en 2007, Casimirri relató que llegó a Nicaragua buscando un país tropical. “Me vine a Nicaragua por un curso de buceo en la Costa Atlántica, también porque me decían que había dos océanos. Además, yo siempre quise vivir en un país tropical”, dijo entonces.
La justicia italiana ha solicitado la extradición de Casimirri durante los mandatos de tres presidentes distintos de Nicaragua: en 1996, con Violeta Barrios de Chamorro; en 2004, con Enrique Bolaños; y en 2015, en el segundo período de Daniel Ortega. En esa última ocasión, el entonces ministro de Justicia de Italia, Andrea Orlando, señaló que la entrega de Casimirri a la justicia italiana constituía “un objetivo esencial e irrenunciable” para el Gobierno, pese a las negativas emitidas por las autoridades nicaragüenses. La Corte Suprema de Justicia de Nicaragua aseguró en su momento que el caso de Casimirri era “cosa juzgada”.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





