
Relato en primera persona del maltrato israelí a la flotilla: “Colocaron una bandera israelí frente a mí y me dieron dos bofetadas”
Guerra de Israel en GazaRelato en primera persona del maltrato israelí a la flotilla: “Colocaron una bandera israelí frente a mí y me dieron dos bofetadas”Un periodista colaborador de EL PAÍS a bordo de uno de los...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Guerra de Israel en GazaRelato en primera persona del maltrato israelí a la flotilla: “Colocaron una bandera israelí frente a mí y me dieron dos bofetadas”Un periodista colaborador de EL PAÍS a bordo de uno de los barcos describe el trato vejatorio sufrido por los miembros de la misión humanitaria 01:41Primeras palabras de los activistas deportados de la flotilla al llegar a TurquíaActivista de la Flotilla a Gaza heridos, a su llegada al aeropuerto de Estambul este jueves. Foto: Associated Press/LaPresse (APN)Ignacio Ladrón de Guevara22 may 2026 - 11:01CEST Compartir en Whatsapp Compartir en Facebook Compartir en Twitter Desplegar Redes Sociales Ir a los comentariosAñadir EL PAÍS en GoogleCompartir: Whatsapp Facebook Twitter Bluesky Linkedin Copiar enlace—¿Por qué viniste a Israel? —le pregunta un agente de migración a uno de los activistas de la Flotilla a Gaza que estaba delante de mí.
Estábamos todos arrodillados, con la cabeza contra el suelo. —Fui traído hasta acá. Desde esa pregunta al momento en el que los primeros activistas de esa misión humanitaria fueron expulsados este jueves a Estambul, en Turquía, pasaron tres días y tres noches.
Los detalles
Sin llegar a Gaza ni pisar libremente Israel. Tres días y tres noches en las que sufrieron bofetadas, puñetazos, abusos sexuales, pelotazos con balas de goma y metal o fueron apuntados con una diminuta luz verde; el láser de un francotirador israelí. El lunes, lanchas militares israelíes empezaron a abordar los 54 barcos de la flotilla que se dirigía a la Franja para romper el bloqueo humanitario.
En ellos viajaban alrededor de 400 activistas de 45 países, acompañados de políticos y periodistas, incluido este colaborador de EL PAÍS. Esos primeros abordajes transcurrieron a plena luz del día, en aguas internacionales cercanas a Chipre, aún lejos de Gaza, a más de 460 kilómetros de la costa del territorio palestino invadido. Las pocas naves que lograron esquivar a la marina israelí fueron interceptadas el martes.
Los militares israelíes abrieron fuego y utilizaron cañones de agua. Tras abordar nuestro barco, nos condujeron a un buque militar israelí, en el que embarcamos a toda prisa, antes de transitar por unos pasillos metálicos y mojados. Tras un primer registro, algunos activistas terminaron con los pantalones bajados hasta la mitad de la cadera y los zapatos en la mano.
Qué dicen los expertos
Después de arrebatarnos los pasaportes, nos llevaron a un contenedor metálico oscuro y húmedo. Entonces empezaron las palizas. Marinos israelíes nos golpearon y patearon.
Algunos activistas recibieron descargas con pistolas eléctricas táser; a otros les pisotearon rodillas y tobillos o les agarraron los genitales. Según un conteo rápido realizado a bordo por una médica de la flotilla, solo entre los detenidos del primer barco interceptado se produjeron al menos 35 fracturas de costillas y más de diez denuncias de abusos sexuales. Varios integrantes de la flotilla están ahora en el hospital en Turquía.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




