
Roberto Sánchez y su nuevo plan de gobierno: qué cambió en economía, salud, educación y seguridad respecto a la primera vuelta
Roberto Sánchez, candidato presidencial de Juntos por el Perú (JPP), presentó este lunes 1 de junio un nuevo plan de gobierno para el periodo 2026-2031, distinto al que presentó en la primera vuelta electoral. El...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Roberto Sánchez, candidato presidencial de Juntos por el Perú (JPP), presentó este lunes 1 de junio un nuevo plan de gobierno para el periodo 2026-2031, distinto al que presentó en la primera vuelta electoral. El documento, construido sobre los planes de cuatro agrupaciones aliadas —Ahora Nación, Partido Cívico OBRAS, Primero La Gente y Alianza Electoral Venceremos— y de la denominada Plataforma por la Democracia, reemplaza las propuestas originales de JPP por un programa de consenso que modera el lenguaje, introduce metas numéricas más precisas y reorganiza las prioridades en torno a cuatro transformaciones estructurales. El propio Sánchez lo anunció ayer durante el debate electoral y lo confirmó hoy ante la prensa: “Este es el plan con el cual gobernaré” el periodo constitucional 2026-2031.
El equipo técnico que lo respalda suma 124 integrantes, entre líderes sociales, economistas y especialistas en políticas públicas, entre ellos Pedro Francke, Hernando Cevallos, Anahí Durand y Manuel Rodríguez Cuadros. La diferencia de fondo entre ambos documentos no es solo de forma. El plan de primera vuelta era el programa ideológico de Juntos por el Perú, con raíces explícitas en la izquierda democrática y la crítica al modelo neoliberal.
Los detalles
El nuevo es un programa de consenso entre cinco fuerzas políticas, lo que explica el tono más moderado, la mayor presencia de metas cuantificables y la desaparición de algunas propuestas que definían la identidad original del partido. Economía: del control estatal a metas de diversificaciónEl plan de primera vuelta proponía una ruptura explícita con el modelo neoliberal: renegociación de los Tratados de Libre Comercio, control estatal directo de recursos estratégicos como gas, petróleo y puertos, prohibición de concesiones que otorguen ventajas especiales a inversores extranjeros, e impuesto a las sobreganancias. El lenguaje era de confrontación con el modelo vigente.
El nuevo documento mantiene el diagnóstico —cerca del 70% del empleo es informal y más del 60% de las exportaciones son extractivas— pero reformula las soluciones en clave de resultados medibles. La propuesta central es pasar de una “economía extractiva y desigual” a una “productiva y soberana”, con cuatro palancas: industrialización nacional, fortalecimiento de la agricultura familiar y las micro y pequeñas empresas (MYPE), empleo digno y reforma tributaria progresiva. Las metas fijadas al 2031 son concretas: que el 40% de las exportaciones incorporen valor agregado, elevar la inversión en investigación y desarrollo del 0,15% al 0,50% del PBI, instalar 10 complejos industriales descentralizados y reducir la informalidad laboral por debajo del 60%.
La renegociación de TLC, que ocupaba un lugar central en el plan original, no aparece en el nuevo documento. Tampoco la propuesta de crear un Ministerio de Ciencia y Tecnología, que el plan de primera vuelta planteaba como eje de la transformación productiva. El plan original también ponía sobre la mesa una tensión que el nuevo ignora: la Remuneración Mínima Vital de S/ 1.
Qué dicen los expertos
130 mensuales —fijada por el Decreto Supremo N° 006-2024-TR— frente a un costo de canasta básica de aproximadamente S/ 454 por persona al mes, según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Esa brecha estructural entre salario mínimo y costo de vida desaparece del nuevo programa. Salud: de 8% del PBI a cobertura del 95%El plan de primera vuelta fijaba como meta destinar el 8% del PBI a salud e incluía un diagnóstico detallado: el 95,89% de los 9.
200 establecimientos de primer nivel tienen capacidad instalada inadecuada, y en ese nivel de atención hay apenas 4 médicos por cada 10. 000 habitantes, frente a los 43 que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS). La densidad promedio nacional es de 17,9 médicos por cada 10.
000 habitantes, menos de la mitad de lo requerido. El plan también invocaba un dato de contexto contundente: el Perú registró 6. 476 muertes acumuladas por millón de habitantes por Covid-19, la mayor tasa del mundo, como prueba del colapso estructural del sistema sanitario.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





