
Román se encuentra con el Papa y habla con Dios en Las Ventas
Feria de San IsidroRomán se encuentra con el Papa y habla con Dios en Las VentasEspléndida Puerta Grande para el torero valenciano por una emotiva faena con el toro más destacado de una corrida de Victorino en tierra de...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Feria de San IsidroRomán se encuentra con el Papa y habla con Dios en Las VentasEspléndida Puerta Grande para el torero valenciano por una emotiva faena con el toro más destacado de una corrida de Victorino en tierra de nadie Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarPlaza 1Zabala de la Serna MadridMadridSEGUIR AUTORActualizado Sábado, 6 junio 2026 - 21:59Feria de San Isidro Importante tarde y grave lesión de Clemente ante la dura corrida B de Juan Pedro Domecq en Las Ventas Feria de San Isidro Un gran toro para un buen Román, culmen de una boyante corrida de Mayalde en Las Ventas Román se encontró por la mañana con el Papa a la altura del hotel Wellington y por la tarde habló con Dios. 05, enterró una estocada al encuentro que tumbó al importante victorino -el más destacado con mucho de la corrida- y desencadenó un emoción incontenida hasta las dos orejas y, por lo tanto, hasta una espléndida Puerta Grande. Al público ya le había puesto en ese clímax la última serie de derechazos sin la ayuda, o naturales por la mano derecha, que realmente engrandecían todo lo que había sucedido antes.
O sea, una faena sellada con la sinceridad, la conexión y la listeza de Román, que ligó, transmitió y entendió al toro, tanto su exclusivo pitón diestro -no se dio igual en la única serie por la izquierda- como la necesaria media distancia entre tandas. Todo esto a mí me ofrecía el cómputo de una oreja con fuerza como tantas veces ha sucedido con el despejado y simpático torero valenciano en Madrid, pero fueron dos -nunca había desorejado a un mismo toro en su abundante currículo en Madrid, ni en su única Puerta Grande de 2017-, pues no todos los días uno se encuentra por la mañana al Papa y por la tarde habla con Dios. Las protestas al toro en su salida se convirtieron en aplausos en su arrastre.
Los detalles
Fue este Gallarete el toro más destacado, ya digo, de una corrida seria pero desigual -incluso se protestaron dos de los tres cinqueños (3º y 5º)- y, en general, decepcionante, en tierra de nadie por su falta de casta y bravura, para lo que se espera de Victorino. El sexto de imponente porte se desentendía de la muleta. Román abrevió, eternizándose con la espada.
Mientras, los chavales esperaban para sacarlo a hombros y deguazarle el vestido de torear, como los pequeños delincuentes en que se convierten en cada Puerta Grande. Había abierto la corrida un toro largo y hondísimo, veleto, de gran humillación desde que salió, muy templado también desde entonces, pero siempre apuntando hacia un empuje contado. Independientemente de su presentida condición, varios factores jugaron en su contra, entre ellos una lidia demasiado abundante en capotazos.
Unos 200 hiperbólicamente hablando. Siempre fue el victorino con más viaje por su mano izquierda, pero Morenito de Aranda tardó mucho en cogerla: fue la mejor serie de una faena muy trabada, con el toro acortando la embestida cada vez más, hasta no pasar.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





