
‘Scary Movie’ vuelve a sus orígenes con una nueva entrega que demuestra más el buen momento del terror que de la comedia
En el cine pocos géneros hay tan poco reconocidos y valorados como la comedia y el terror, cuando los sentimientos que producen sean probablemente dos de los más difíciles de conseguir en el mundo. En los últimos años...
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Estas son las últimas noticias de todo el mundo: En el cine pocos géneros hay tan poco reconocidos y valorados como la comedia y el terror, cuando los sentimientos que producen sean probablemente dos de los más difíciles de conseguir en el mundo. En los últimos años el terror ha ido ganando músculo a través de la llegada de nuevos y grandes cineastas, del apoyo de los estudios y, sobre todo, de los fans incondicionales que nunca dejaron de creer el poder del miedo. Sin embargo, la otra parte continuaba algo huérfana, especialmente viendo cómo la comedia ha sido incapaz de reinventarse en los últimos años y se ha ido degradando hasta perder su sitio entre los títulos más taquilleros.
Y cuando uno no es capaz de reinventarse, nunca es mala idea volver a lo que dio resultado en su momento. Hace exactamente 26 años, unos hermanos tuvieron la brillante idea de llevar al cine una película que parodiase el terror. Una idea loca y que ya nacía en gran medida muerta, pues Scream había hecho a su manera cuatro años antes y ya iba por su tercera entrega.
Los detalles
Pero daba igual, porque la verdadera intención de estos hermanos, los Wayans, no era otra que pasárselo bien y hacer reír al público sin una gran reflexión detrás. “Nunca pensamos en el impacto que tendría la película mientras la hacíamos. Solo queríamos hacer ruido.
Queríamos hacer reír a la gente. Al principio algunos no lo entendieron, pero sabíamos que estábamos en algo. Sabíamos la verdad, la cultura y el humor que teníamos y nos mantuvimos firmes“, reconoce Marlon Wayans, una de las mentes detrás de ese éxito que irónicamente llevaría el título original de Scream: Scary Movie.
Lo cierto es que las dos primeras entregas de Scary Movie fueron un auténtico éxito, recaudando casi 500 millones de dólares en todo el mundo, siendo la primera entrega una modesta producción de 19 millones a cargo de Miramax, la productora de otros hermanos, los Weinstein. El enfrentamiento de estos con los Wayans, que reclamaron una mayor compensación y control creativo, llevó a que a partir de la tercera entrega no hubiese rastro de ellos, lo cual podría explicar que esta nueva película, la sexta cronológicamente, recuperé el título original. “Scary Movie era un gigante dormido en la biblioteca de Miramax, y no había forma de traerlo de vuelta sin la familia Wayans.
Qué dicen los expertos
Tienen una voz única, intrépida y original que sigue conectando con el público de todo el mundo", explicaba el actual director del estudio tras la salida de los Weinstein. Más ‘Scream’ que ‘Scary’El otro motivo, mucho más lógico, podría ser el hecho de parodiar de nuevo la saga en la que Scary Movie siempre se miró, al menos en sus dos primeras entregas hasta el cambio de manos. Scream “reinició” en gran medida su saga en 2022 con una quinta entrega que eliminaba el 5 del título, y esta ha hecho lo propio.
No es la única idea que ha tomado de ese reboot a cargo de Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett que entre asesinato y asesinato hacía un concienzudo análisis de la cultura popular en general y del estado del cine de terror en particular. Esta Scary Movie no tiene tanto esa pretensión pero no por ello renuncia a hacer más de un comentario sobre el “terror elevado” y alguna que otra cuestión relativa al género. A su manera, por supuesto, siempre la más burda, ruidosa y chabacana posible, en el mejor sentido posible de la palabra.
Scary Movie recupera al núcleo duro de esas dos primeras entregas, a saber, Cindy (Anna Faris), Brenda (Regina Hall), Ray (Shawn Wayans) y Shorty (Marlon Wayans), aprovechándose en gran medida del hilo argumental de los dos grandes reboots de los últimos años, Halloween y Scream. Lo que siempre diferenció a los Wayans de las posteriores entregas fue esa apuesta genuina por darle un sentido cinematográfico en vez de una retahíla de sketches sin orden ni concierto, y eso es algo que aquí se recupera, aunque sea en detrimento de parodiar otras películas -todo el fragmento de Longlegs se siente demasiado inconexo, a pesar de la poscréditos- o aportar nuevas bromas fuera del imaginario Scream. Inspirada en su locura, irregular en su finalNo en vano los mejores momentos de la película funcionan, como ya sucediera en Scary Movie 1 y 2, por subvertir más que acumular.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





