
“Si mi hijo murió por esta bandera, lo menos que puedo hacer es llevarla yo”: la historia de amor y coraje de Nélida Maciel
Los que la conocieron, la describen como una mujer que aprendió a encauzar su dolor de madre a partir del profundo orgullo que sentía por su hijo Jorge, caído en el fragor del combate de Monte Longdon, en las últimas...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Estas son las últimas noticias de todo el mundo: Los que la conocieron, la describen como una mujer que aprendió a encauzar su dolor de madre a partir del profundo orgullo que sentía por su hijo Jorge, caído en el fragor del combate de Monte Longdon, en las últimas horas de la guerra de Malvinas. Se llamaba Nélida Ester Fuentes de Maciel, tenía 83 años, y el sábado pasado, rodeada de sus seres queridos, partió a reecontrarse con su hijo. Para los veteranos de San Andrés de Giles era todo un símbolo y un ejemplo a imitar.
“Se fue un pedazo grande de historia”, se lamentaron en la ciudad en la que hace 30 años los 1 de abril se celebra una multitudinaria vigilia en memoria de los caídos en el conflicto del Atlantico Sur. Jorge Alfredo Maciel le repetía a su familia que, en caso que hubiera una guerra con Chile o por Malvinas, él iría. Nacido el 29 de noviembre de 1962 en San Andrés de Giles, se educó en la Escuela N°23, sus padres se ganaban la vida en un campo en el paraje de San Alberto y él trabajó en una fábrica textil.
Los detalles
Fanático de Boca, había aprendido a tocar la guitarra y como era un poco vergonzoso, le costaba hacerlo en público. Cuando le tocó cumplir con el servicio militar, lo hizo en la Infantería de Marina. En Puerto Belgrano estuvo a cargo de la sala de armas, gracias a su seriedad y compromiso cuando se le encargaba una tarea.
Cuando su unidad cruzó a las islas, se les ofreció a los soldados conscriptos la posibilidad de permanecer en el continente, pero él no quiso. Fue designado abastecedor de ametralladora 12,7. En la noche del 11 de junio, estaba de guardia cuando los sorprendió un ataque inglés al monte Longdon.
Sintió que era el final cuando fue herido. Fue asistido por sus compañeros y, rodeado de ellos, falleció. Es el único caído de San Andrés de Giles.
Qué dicen los expertos
Cuando terminó la guerra, ninguna autoridad se acercó a Nélida para contarle qué es lo que había pasado con su hijo, cómo había muerto. Vivió la incertidumbre con ese amargo presentimiento de que nunca conocería los detalles. Que los veteranos de Giles hayan armado el programa “Malvinas, la Perla Austral”, en el que dieron testimonio centenares de veteranos, para Nélida fue revelador.
Porque de pronto, a través de compañeros de su hijo, pudo reconstruir qué había hecho durante el conflicto y cómo habían sido sus últimos momentos. Para ella, fue un gran consuelo, y dicen que le trajo una paz enorme. Los restos de su hijo habían sido enterrados en una tumba señalada con la placa “soldado argentino solo conocido por Dios”.
En 2018 fueron identificados y al año siguiente, Nélida viajó a las islas. Con su esposo Manuel Alfredo –un hombre de campo nacido en Pergamino y que murió al tiempo de terminar la guerra, seguramente afectado por lo de su hijo- se ganaban la vida como tamberos en un campo en San Alberto. Con los años, ella se mudó a Cortínez.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.




