
Sinner pierde en Roland Garros noqueado por el calor un partido que ya tenía ganado
Roland GarrosSinner pierde en Roland Garros noqueado por el calor un partido que ya tenía ganadoEl número uno del mundo cae en segunda ronda ante Juan Manuel Cerúndolo después de haber dominado por 6-3, 6-2 y 5-1 antes...
Surgen avances clave en el escenario mundial. Roland GarrosSinner pierde en Roland Garros noqueado por el calor un partido que ya tenía ganadoEl número uno del mundo cae en segunda ronda ante Juan Manuel Cerúndolo después de haber dominado por 6-3, 6-2 y 5-1 antes de sufrir mareos, vómitos y dolores de cadera Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarSinner, acalorada, en pleno duelo con Cerúndolo, este jueves. ALAIN JOCARDAFPJavier SánchezEnviado especial ParísEnviado especial ParísSEGUIR AUTORActualizado Jueves, 28 mayo 2026 - 15:53Entrevista Jannik Sinner: "Con Alcaraz no podemos hablar de todo. Hay cosas que los dos preferimos guardarnos" En las noches de insomnio, Jannik Sinner volverá una y otra vez a la Philippe-Chatrier, escenario de sus tragedias, un lugar que quisiera olvidar.
Si el año pasado perdió ante Carlos Alcaraz una final de Roland Garros que tenía ganada, este año fue noqueado por el calor en una segunda ronda ante el argentino Juan Manuel Cerúndolo que ya tenía dominada, sentenciada, prácticamente finiquitada. 00 horas y el marcador era tan claro -6-3, 6-2 y 5-1 a favor del italiano- que buena parte del público ya se había marchado a comer. A Sinner solo le quedaba ganar un juego, celebrar con mesura un nuevo triunfo y retirarse al vestuario a darse una ducha fría.
Los detalles
Hasta ese momento el duelo había transcurrido bajo una canícula aplastante, con 34 grados y un sol de justicia en París, pero el número uno del mundo apenas había dado muestras de incomodidad. Algún resoplido, mucha agua y poco más. Pero entonces, después de dos horas de partido, el calor le golpeó de lleno.
De repente dejó de moverse, vencido, mareado, y perdió el rumbo. Un final de orgulloEl partido transcurría, pero él ya no formaba parte. Su rival, el hermano pequeño de los Cerúndolo, jugaba con inteligencia, moviéndole a un lado y otro de la pista, lanzándole dejadas, pero no siempre lo necesitaba.
Sinner, además de acalorado, se lamentaba de dolor en la cadera y a partir de entonces ya no pudo hacer nada. ALAIN JOCARDAFPQuedará en su orgullo y en su biografía como campeón su aguante sobre la pista hasta el final. En dos ocasiones se marchó al vestuario en busca de un milagro, se cambió de ropa, recibió tratamiento, se hidrató, ingerió lo que le dieron, pero no había manera.
Qué dicen los expertos
Su estrategia pasaba por acortar los puntos pero le faltaban fuerzas para conectar golpes ganadores y piernas para llegar a la red. Al final, después de casi dos horas más de sufrimiento, Sinner se marchó con una derrota por 3-6, 2-6, 7-5, 6-1 y 6-1 y con la tristeza de haber perdido una oportunidad única. Sin Alcaraz en el torneo, después de dominar toda la gira de tierra batida, este era su Roland Garros y ahora tendrá que esperar como mínimo un año.
Entonces le tocará volver a la Philippe-Chatrier, decorado de sus pesadillas, a intentar exorcizar todos sus demonios.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





