
Stéphane Rolland: "Algunas mujeres preguntan: '¿Pero por qué cuesta tanto dinero este vestido, si no hay nada en él?'. Y yo respondo: 'Precisamente por eso'"
ModaStéphane Rolland: "Algunas mujeres preguntan: '¿Pero por qué cuesta tanto dinero este vestido, si no hay nada en él?'. Y yo respondo: 'Precisamente por eso'"Para Stéphane Rolland hay algo innegociable; a la mujer,...
Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. ModaStéphane Rolland: "Algunas mujeres preguntan: '¿Pero por qué cuesta tanto dinero este vestido, si no hay nada en él? Y yo respondo: 'Precisamente por eso'"Para Stéphane Rolland hay algo innegociable; a la mujer, dice, hay que elevarla, no disfrazarla. Por eso sus ideas, de las que emerge un minimalismo atemporal y sofisticado, paren diosas.
Bien lo sabe Nieves Álvarez, su musa. SILVIA NIETO Actualizado Sábado, 30 mayo 2026 - 00:14 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Enviar por emailUna imagen del desfile primavera-verano 2026 de Stéphane Rolland. FOTO: LAUNCHMETRICS SPOTLIGHT Rahul Mishra, diseñador: "En un mundo impulsado por la velocidad, elegir la lentitud es un acto radical.
Los detalles
Es una forma de resistencia que celebra lo que no puede automatizarse" Domenico Dolce y Stefano Gabbana, 40 años haciendo de la italianidad un imperio: "Cuando empezamos, nuestro sueño era construir una maison como Chanel" Sus desfiles te envían de regreso a los años 60. Pero lo hacen desde una honestidad defendida en cada centímetro de tela y cada puntada, capa a capa. Porque paradójicamente, Stéphane Rolland (París, 1966) no pretende ser, ni es, retro.
No copia los 60; trabaja desde ellos. La base inquebrantable está en el Balenciaga de la década prodigiosa, con sus volúmenes limpios, su férrea voluntad arquitectónica, su ausencia de adornos. Luego está la obsesión por el blanco, casi monacal.
También están esas notas space age, pero aplicadas sin ironía, porque todo en Rolland transpira solemnidad, pocas bromas. Y por supuesto están sus mujeres, más sacerdotisas que princesas. Más distantes y elevadas que complacientes.
Qué dicen los expertos
Tan monumentales como la ropa o, mejor, con la ropa. El diseñador Stéphane Rolland. Hay detrás de lo anterior un recorrido que explica esa radicalidad.
Stéphane Rolland empezó pronto: a los 20 años ya estaba en Balenciaga, y poco después se convertía en director artístico de Jean-Louis Scherrer, donde afinó su lenguaje de disciplina, corte y control que hoy lo define. En 2007 fundó su propia maison y, apenas dos años después, obtuvo la etiqueta oficial de Alta Costura, territorio que no ha abandonado nunca ni como ejercicio ni como declaración. Desde entonces ha construido una obra coherente, al margen de tendencias y de la lógica comercial más vigente.
Su lugar está en otro sitio: en el taller, en la relación directa con las clientas, en la búsqueda de esa perfección para quien la sabe apreciar. En enero presentaste tu último desfile de Alta Costura. ¿Qué sensaciones quedaron después?
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.





