
Tengo el pelo rizado (a mucha honra) y esto es lo que pasó cuando me lo alisé después de casi 10 años sin hacerlo
Los mundos de MartaTengo el pelo rizado (a mucha honra) y esto es lo que pasó cuando me lo alisé después de casi 10 años sin hacerloPráctica recurrente hasta bien entrada en la veintena, lo de alisarme el pelo se quedó...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. Los mundos de MartaTengo el pelo rizado (a mucha honra) y esto es lo que pasó cuando me lo alisé después de casi 10 años sin hacerloPráctica recurrente hasta bien entrada en la veintena, lo de alisarme el pelo se quedó anclado al pasado hace décadas, mis rizos son más yo que yo misma. Lo demostraron una vez más hace pocos días, cuando tuve la genial idea de plancharme la melena... con los siguientes resultados.
MARTA SOTILLO Actualizado Sábado, 23 mayo 2026 - 00:00 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Enviar por emailGETTY IMAGESLos mundos de Marta Amigos (y exnovios) por los pelos Los mundos de Marta Ventajas de tener un (beauty) marido No tenía dudas de que mis rizos formaban parte de mi personalidad... , pero resulta que han ido más allá: SON mi personalidad. No es que yo sea Marta Sotillo, la mujer de pelo rizado, sino que esa señora de rizos resulta ser Marta Sotillo.
Los detalles
Poquito a poco, durante sus-nuestros 45 años, y cual cabellera del maleante Snake que posee a Homer para convertirlo en criminal en uno de los más emblemáticos capítulos de Halloween de Los Simpson,mis bucles han penetrado hasta lo más hondo de mi cerebro y me han conquistado sin piedad. A las pruebas me remito. Todo comenzó una tarde, en la peluquería de Tacha en Madrid, a la que acudí para probar el tratamiento Grow Abundant de Pantene (1).
Su rutina de cuatro productos (sérum, mascarilla, champú y acondicionador, los dos últimos los sigo usando en casa porque dejan pelazo) se centra en prevenir la caída y ayudar a mantener una melena densa y saludable gracias a su complejo exclusivo de pro-vitaminas. Al terminar el protocolo de lavado, en un ramalazo a lo Rosalía de "me contradigo, yo me transformo" porque amo mis rizos -soy yo la que habla, no ellos, prometido-, le pedí al peluquero un brushing para mi cabellera, que ejecutó con rapidez y precisión. "Ni yo misma me encontraba en la imagen de niña buena de pelo liso que me devolvía el espejo"A mi llegada a la oficina a la mañana siguiente reinó el desconcierto y, literalmente, pasé a ocupar los titulares del día.
Compañeros de nuevo cuño que jamás me habían visto un pelo liso -llevaba más de una década sin pasar por la plancha- empezaron a sospechar que era yo al verme sentada en el puesto de trabajo de Marta Sotillo, ahora ocupado por la doctora Sotillo, como me rebautizó Luis ("es que estás muy seria, tan formal . Teresa me escuchaba hablar desde la distancia, reconocía mi voz, pero sus ojos me traspasaban con la esperanza de divisar detrás, agazapada, en un giro capilar del clásico de Robert Louis Stevenson, a la señora Rizos. A la mañana siguiente, Pablo me confesó que no me había dirigido la palabra porque, directamente, ni me había reconocido.
El desarrollo ha despertado una amplia atención internacional, con los círculos diplomáticos siguiéndolo de cerca.




