
Tratar a los perros como si fueran personas, una tendencia que puede derivar en maltrato
Álvaro LagunaMadrid, 21 jul (EFE).- Espa a cuenta con m s de 7,5 millones de perros, seg n datos recientes del Ministerio de Derechos Sociales, una cifra que refleja su valor en la sociedad y que ha impulsado la err nea...
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Una noticia relevante se está gestando en la escena internacional. Álvaro LagunaMadrid, 21 jul (EFE). - Espa a cuenta con m s de 7,5 millones de perros, seg n datos recientes del Ministerio de Derechos Sociales, una cifra que refleja su valor en la sociedad y que ha impulsado la err nea tendencia a tratarlos como si fueran personas, una actitud que podr a derivar en maltrato, seg n expertos consultados. Uno de ellos es el et logo y profesional canino conductual Luis Felipe Guevara, quien ha aprovechado el D a Mundial del Perro que se conmemora este martes para denunciar, en declaraciones a EFE, la perjudicial humanizaci n de estas mascotas, que no consiste s lo en vestirles con ropa y complementos o llamarles 'perrhijos', sino en "convertirles en un sustituto emocional de las relaciones humanas", un comportamiento que puede afectar a su bienestar como animales.
"Muchas veces, el perro termina siendo la pareja que no tengo o los hijos que a n no hemos tenido", explica Guevara, por lo que el animal acaba desempe ando un papel de "cuenco emocional" para llenar vac os afectivos que su due o ha sido incapaz de colmar por la raz n que sea, algo que "distorsiona bastante su naturaleza". Ese tratamiento conduce a que muchos propietarios piensen que "mientras el perro no haga algo que moleste, se asume que 'se porta bien', pero cuando aparece una conducta inc moda entonces es que 'se porta mal'", cuando la verdad es que los perros tienen necesidades biol gicas y de comportamiento distintas a las de los humanos. La humanizaci n de mascotas puede derivar en "otras formas de maltrato, como la sobrealimentaci n, el sedentarismo o el hiperapego", este ltimo favorecido por el teletrabajo, pues los due os "pasan muchas horas con el perro y luego, cuando lo dejan solo, el animal asume comportamientos que se vuelven trastornos obsesivos", como "ladrar en exceso, lamerse las patas, ara ar las puertas o gemir" sin raz n.
Los detalles
Otro problema es "la ausencia de l mites y educaci n", ya que, en lugar de ense arles comportamientos que les permitan desenvolverse en la sociedad, muchos due os interpretan cualquier intento de adiestramiento como una forma de "intervenir en su forma natural de expresarse". "En realidad, ocurre todo lo contrario", defiende Guevara, porque un perro educado puede "disfrutar de mayor libertad, hacer ejercicio y relacionarse mejor con otros animales y personas" y as evitar volverse "reactivo". Para este y otros expertos, el afecto hacia los animales de compa a resulta positivo siempre que no se pierda de vista que pertenecen a una especie distinta: tratarlos como si fueran ni os peque os —disfrazarlos, pasearlos en cochecitos o impedirles expresar sus conductas propias— puede llegar a considerarse una forma de maltrato cuando limita de manera continuada su comportamiento natural.
El creciente protagonismo de los perros en la sociedad espa ola tambi n se refleja en el mbito digital y as lo demuestran datos de la empresa Cheerz, seg n la cual el 45 % de los propietarios considera a su mascota "como un hijo" y otro 45 % "como un miembro m s de la familia". Su estudio 'El uso de la fotograf a entre los espa oles' determin que el 25 % de las personas prefiere contenido de animales en redes sociales, superando a las publicaciones de parejas e hijos; y, dentro de ese grupo, el 61 % publica im genes de sus mascotas, porcentaje muy por encima de quienes comparten las de su pareja (33 %) o su familia (21 %). "Mientras la exposici n de menores en plataformas digitales genera un debate social creciente, las mascotas ocupan ese espacio emocional de forma completamente natural: sin dilemas ticos, sin controversia, sin restricciones", asegura a trav s de un comunicado la directora del sur de Europa de Cheerz, Qui Mar n.
Aunque la tendencia de humanizar animales exist a antes de Internet, las redes sociales "han contribuido a reforzar ideas equivocadas", haciendo creer que los perros razonan como las personas o que poseen capacidades que, en realidad, responden a conductas entrenadas, como cuando "se comunican con botones en m quinas o encienden una televisi n". "La gente termina creyendo que va a tener esa comunicaci n con el perro y esa conciencia profunda, pero no es algo real", concluye el et logo.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.


