
Tres investigadoras frente al cambio climático: "Entender dónde ha ido una nube es importante"
CienciaTres investigadoras frente al cambio climático: "Entender dónde ha ido una nube es importante"Mercedes Paoletti, Jezabel Curbelo y Graciela Gil-Romera, beneficiarias de las Becas Leonardo, exploran desde la...
July 31 — İsrail x Hizbullah ile kalıcı barış anlaşması...?
Surgen avances clave en el escenario mundial. CienciaTres investigadoras frente al cambio climático: "Entender dónde ha ido una nube es importante"Mercedes Paoletti, Jezabel Curbelo y Graciela Gil-Romera, beneficiarias de las Becas Leonardo, exploran desde la ingeniería, las matemáticas y la biología cómo entender extremos climáticos como sequías e incendios Compartir Facebook X - Twitter WhatsApp Telegram LinkedIn Copiar enlace Enviar por email ComentarVecinos de la comarca de Tábara (Zamora) luchan contra las llamas en los incendios de julio de 2022. ColmeneroTexto José AymáFotografía TextoFotografíaActualizado Sábado, 11 julio 2026 - 00:23El satélite no parpadea. Sobrevuela la Tierra con una regularidad casi indiferente, registrando la visión de un planeta muchas veces invisible desde el suelo.
Muy lejos de ahí, en los laboratorios, modelos matemáticos intentan traducir nuestro mundo a ecuaciones, mientras capas de sedimentos acumuladas durante miles de años guardan su memoria. Son tres maneras de mirar un mismo planeta. Y entre esas tres se sitúan tres investigaciones, la de Mercedes Paoletti, la de Jezabel Curbelo y la de Graciela Gil, financiadas con las Becas Leonardo de la Fundación BBVA.
Los detalles
Los fenómenos extremos asociados al cambio climático ya no son excepcionales, y entenderlos exige combinar disciplinas que, hasta hace poco, apenas dialogaban entre sí. La ingeniería observa lo que ocurre hoy. Las matemáticas intentan explicar por qué ocurre.
La paleoecología recuerda que algunos procesos llevan miles de años formando parte de la historia de la Tierra y ahora se aceleran a una velocidad desconocida. La doctora en Tecnologías Informáticas Mercedes Paoletti, beca Leonardo en Ingenierías, lleva años trabajando con un tipo de imágenes que, vistas desde fuera, parecen fotografías corrientes de la superficie terrestre. Su proyecto VigIA es un sistema inteligente de vigilancia ambiental basado en imágenes hiperespectrales capaces de registrar mucha más información de la que puede captar el ojo humano.
La diferencia comienza en algo aparentemente técnico, pero que cambia por completo la forma de mirar el territorio. «Gracias a los satélites, por ejemplo del programa Copernicus de la Agencia Espacial Europea, podemos capturar imágenes prácticamente diarias y con cobertura global», explica. «Algunos siguen órbitas que permiten observar prácticamente toda la superficie terrestre en muy poco tiempo».
Qué dicen los expertos
Sin embargo, lo realmente importante no es la frecuencia. «Las imágenes normales trabajan con tres bandas, las que percibe el ojo humano. Nosotros trabajamos con imágenes hiperespectrales, que tienen cientos de bandas repartidas por el espectro electromagnético, desde el ultravioleta hasta el infrarrojo cercano».
Esa diferencia multiplica la cantidad de información disponible. La superficie terrestre deja así de ser una imagen para convertirse en un conjunto de datos.
El tema se ha convertido en uno de los puntos más destacados de la agenda mundial.





